Una propiedad en Farmington, Connecticut, que perteneció al exboxeador Mike Tyson volvió al mercado inmobiliario con un precio de US$9,9 millones. La cifra casi triplica los US$3.000.000 que el propio Tyson pagó por la finca en 1996, cuando todavía estaba en la cima de su carrera deportiva.
El excampeón fue dueño del inmueble durante siete años, hasta que en 2003 se lo vendió al rapero 50 Cent por US$4,1 millones. Desde entonces la propiedad cambió de dueño varias veces y sirvió de escenario para inversiones millonarias y hasta para la grabación de un disco.
Un palacio con casino, discoteca y helipuerto
Sobre un terreno de 17,6 acres en pleno centro de Connecticut, a mitad de camino entre Boston y Nueva York, se levanta una construcción de 4740 metros cuadrados.
Tiene 21 dormitorios, siete cocinas, un casino privado y una sala de puros forman parte del complejo. Además del club nocturno Club TKO, bautizado así en homenaje al nocaut técnico que marcó la carrera de Tyson.
Un estudio de grabación profesional, una sala de cine propia, varias salas de juegos, canchas deportivas, una piscina al aire libre y un espacio con pantalla verde completan las instalaciones.
Piscina cubierta, sala de vapor, sauna de terapia de luz roja y zona de masajes conforman el sector de spa. Mientras que la cocina comercial tiene horno de pizza y mezcladora de masa industrial.
De 50 Cent a una familia de empresarios
Tras el paso de Tyson, el rapero neoyorquino 50 Cent se instaló en la mansión y grabó allí, en 2005, su álbum «The Massacre». La propiedad volvió a cambiar de manos en 2019, cuando los inversores gastronómicos Casey y Shera Askar la compraron por US$2,9 millones, muy por debajo del precio inicial pedido en 2007.
Dueños de franquicias de restaurantes repartidas por Estados Unidos y radicados principalmente en Florida, los Askar destinaron más de US$3 millones a renovar la estructura original, construida en 1985. El crecimiento de sus siete hijos y el uso cada vez menor del complejo los llevaron a poner la casa en venta.
Un precio récord para la zona
La agente inmobiliaria Sherry Borgeson, de Berkshire Hathaway HomeServices, maneja ahora la operación en el mercado de Hartford, donde el precio medio de una vivienda rondó los US$396 mil en julio. Los US$9,9 millones que pide hoy la propiedad duplican el récord anterior de la región, de US$5 millones en 2011.
Un helipuerto propio conecta la residencia con las principales ciudades del noreste estadounidense, un atractivo adicional para compradores de alto poder adquisitivo que buscan privacidad sin perder cercanía con Nueva York.













