La búsqueda de pareja llevó a un grupo de perros salvajes africanos a recorrer casi 4.000 kilómetros en Zambia, en uno de los desplazamientos más largos registrados para esta especie.
Los animales, pertenecientes a la especie Lycaon pictus, fueron monitoreados desde 2025 mediante collares de seguimiento.
Durante el recorrido, tres machos se alejaron de su área habitual y avanzaron hacia el centro del país en busca de hembras.
Un largo recorrido en busca de pareja
El desplazamiento comenzó en un área de conservación de Zambia. Aunque la distancia en línea recta entre los puntos de partida y llegada era de aproximadamente 418 kilómetros, los animales realizaron numerosos desvíos durante el trayecto.
Estos movimientos hicieron que la distancia total recorrida se acercara a los 4.000 kilómetros, según los registros obtenidos mediante los dispositivos de seguimiento.
Los riesgos durante el trayecto
El recorrido expuso a los animales a diferentes amenazas relacionadas con la actividad humana y las condiciones de su hábitat. Los machos lograron completar el desplazamiento sin que se registraran daños durante el período monitoreado.
El seguimiento de las hembras, sin embargo, se interrumpió. Los investigadores sospechan que dos de ellas pudieron haber muerto tras quedar atrapadas en trampas.
Las amenazas para la especie
El desplazamiento también pone de relieve algunos de los desafíos que enfrentan los perros salvajes africanos. La especie cuenta con una población silvestre estimada en alrededor de 6.000 ejemplares y está amenazada por la pérdida y fragmentación de su hábitat, las enfermedades y los conflictos con las actividades humanas.
Los desplazamientos de larga distancia pueden formar parte del comportamiento de estos animales, especialmente cuando buscan nuevos territorios o parejas. Por ello, mantener áreas naturales conectadas es relevante para permitir que puedan desplazarse entre diferentes regiones.
El recorrido registrado en Zambia aporta información sobre la capacidad de movimiento de la especie y sobre las dificultades que pueden encontrar fuera de las áreas protegidas. Estos datos también pueden ayudar a orientar futuras estrategias de conservación.













