Un robot cuadrúpedo surcoreano completó los 42 kilómetros de una maratón con una sola carga de batería y demostró una eficiencia energética sin precedentes en máquinas de su tipo.
RAIBO 2 cruzó la meta de la vigésima segunda edición de la Maratón de Sangju en 4 horas, 19 minutos y 52 segundos, corriendo junto a atletas humanos sin detenerse para recargar energía. Lo notable no fue la velocidad, sino cuánta batería le quedaba al terminar.
Según el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST), responsable del desarrollo, RAIBO 2 ofrece una autonomía tres veces mayor que la de otros robots cuadrúpedos.
El desafío de las máquinas con patas
Los robots cuadrúpedos enfrentan un problema fundamental: necesitan energía constante para mantenerse estables mientras caminan. Para sostener el peso de la máquina y generar movimiento, cada pata tiene articulaciones y motores que deben coordinarse al mismo tiempo. Este funcionamiento supone un desafío mayor que el de los robots con ruedas, especialmente en recorridos de larga distancia.
Las pérdidas de energía durante cada paso reducen progresivamente la autonomía disponible. Para resolverlo, el equipo de KAIST rediseñó RAIBO 2 con patas más ligeras, circuitos optimizados para controlar los motores y estrategias de desplazamiento mejoradas mediante aprendizaje automático.
Los resultados se publicaron en la revista Nature y proponen un modelo alternativo para mejorar la eficiencia de robots capaces de desplazarse mediante patas.
Una carrera sobre terreno desafiante
Durante la competencia, RAIBO 2 mantuvo una velocidad promedio de 2,64 metros por segundo en un trazado con 286 metros de desnivel acumulado y tramos de terreno resbaladizo. Al cruzar la meta, la máquina había gastado aproximadamente 1.280 vatios-hora de energía. Los investigadores calcularon un coste de transporte de 0,25, una cifra inferior al valor de referencia humano de 0,37.
Los cálculos indican que RAIBO 2 podría haber recorrido otros 25 kilómetros antes de agotar completamente su batería. Este margen adicional demuestra que la máquina llegó a la meta lejos del límite de su capacidad energética, reforzando la eficiencia alcanzada por el diseño.
Aplicaciones más allá de la competencia
La importancia de la prueba está en sus posibles usos prácticos. Los robots cuadrúpedos pueden desplazarse por superficies irregulares y lugares donde los vehículos con ruedas encuentran obstáculos insuperables. Una máquina con mayor duración de batería podría ser útil en operaciones de rescate, exploración de zonas montañosas y tareas en terrenos desafiantes.
En una emergencia, un robot que recorra mayor distancia antes de recargar tendría más margen para inspeccionar áreas o transportar información sin depender constantemente de una estación de energía. RAIBO 2 permite a las máquinas autónomas afrontar misiones de largo alcance en las que desplazarse sobre patas ofrece ventajas frente a otros sistemas.













