Mientras la mayoría de las personas apenas puede permanecer unos minutos bajo el agua, los Bajau han desarrollado una notable capacidad para realizar inmersiones prolongadas.
Este pueblo, conocido como los “nómadas del mar”, vive en distintas zonas costeras del sudeste asiático y ha despertado el interés de investigadores por las adaptaciones que les permiten desarrollar su tradicional actividad de buceo.
Sin embargo, ¿cómo son capaces de permanecer sumergidos durante tanto tiempo? Parte de la explicación reside en las características fisiológicas y genéticas asociadas a su modo de vida.
Adaptaciones fisiológicas
Los Bajau presentan un bazo de mayor tamaño que el de otras poblaciones estudiadas. Este órgano desempeña un papel importante durante las inmersiones, ya que funciona como un reservorio de glóbulos rojos.
Cuando una persona se sumerge y contiene la respiración, el organismo activa mecanismos para conservar el oxígeno disponible.
Entre ellos está la contracción del bazo, que libera glóbulos rojos al torrente sanguíneo y puede contribuir a prolongar el tiempo de inmersión. Esta característica guarda ciertas similitudes con los mecanismos observados en mamíferos marinos.
La influencia de la genética
Investigaciones científicas también han encontrado diferencias genéticas relacionadas con la adaptación al buceo entre los Bajau y otras poblaciones.
Uno de los genes estudiados es el PDE10A, asociado con características relacionadas con el tamaño del bazo. Otro, el BDKRB2, está vinculado a procesos relacionados con la regulación del flujo sanguíneo durante la respuesta del organismo a la falta de oxígeno.

Estos hallazgos sugieren que la adaptación de los Bajau al medio acuático no depende únicamente del entrenamiento o de la práctica adquirida desde la infancia. La genética también podría desempeñar un papel en su capacidad para realizar inmersiones prolongadas.
Una forma de vida ligada al océano
Para los Bajau, el buceo tradicional está estrechamente relacionado con su forma de vida. Durante generaciones, muchas comunidades han dependido de la pesca y de la recolección de recursos marinos para obtener alimentos y otros productos.
La práctica frecuente de estas actividades, combinada con sus características fisiológicas, permite a los buceadores permanecer bajo el agua durante períodos considerablemente largos y realizar varias inmersiones a lo largo del día.
El interés científico por los Bajau continúa, especialmente por la forma en que la genética, la fisiología y el ambiente pueden interactuar en la adaptación humana.
Su caso ofrece una oportunidad para estudiar cómo el organismo puede responder a las exigencias de un determinado entorno a lo largo de generaciones.













