El planeta alcanzará un aumento de temperatura de 1,5 °C en 2030, según alertó la ONU a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Este umbral crítico, fijado en el Acuerdo de París de 2015, representa un punto de no retorno: si se supera, los riesgos de impactos climáticos irreversibles aumentarán drásticamente en las próximas décadas.
Aún es posible retrasar temporalmente el cruce de ese umbral, pero solo si los gobiernos aceleran la transición del sistema energético mundial hacia fuentes renovables y abandonan gradualmente los combustibles fósiles.
El camino hacia la estabilización climática
Para contener el calentamiento en 1,8 °C, es fundamental reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Hasta septiembre de 2025, apenas 60 países habían actualizado sus metas climáticas nacionales, pese a que todos los signatarios del acuerdo asumieron esa obligación hace años.
Una vez alcanzado ese pico de 1,8 °C. Sería necesario desplegar tecnologías de captura y remoción de carbono a escala masiva para devolver las temperaturas a 1,5 °C o menos a lo largo de este siglo. El desafío técnico y económico de esta transición no tiene precedentes en la historia de la humanidad.
Consecuencias de exceder el límite crítico
Si el calentamiento supera los límites establecidos, se desencadenarían cambios climáticos irreversibles. El derretimiento de las plataformas de hielo en Groenlandia y la Antártica Occidental liberaría grandes cantidades de agua hacia los océanos. Alteraría los patrones de circulación de corrientes marítimas vitales en el Atlántico y transformaría la selva amazónica de sumidero de carbono en fuente neta de emisiones.
La Corte Internacional de Justicia estableció en 2025 que las naciones deben comprometerse jurídicamente a cumplir esta meta de temperatura. Los gobiernos que no demuestren acciones concretas para cumplirla podrán enfrentar procesos en tribunales internacionales, lo que marcaría un precedente en materia de responsabilidad climática global.
Las respuestas globales frente a la crisis
En mayo, la mayoría de los países respaldó en la Asamblea General de la ONU la decisión del tribunal internacional de 2025. E instó a adoptar medidas urgentes para limitar el calentamiento a 1,5 °C.
Sin embargo, la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, prevista para enero de 2026, revertirá aproximadamente 0,1 °C del avance previsto en las proyecciones de calentamiento global.
Según el Climate Action Tracker, el Acuerdo de París ha evitado hasta ahora alrededor de 1 °C de calentamiento. Sin este pacto, el planeta se dirigiría hacia un aumento de 3,6 °C para 2100, pero las proyecciones actuales indican un aumento de 2,6 °C al cierre de este siglo.













