El Launchpad, superyate de Mark Zuckerberg, consumió más de dos millones de litros de diésel y emitió cerca de 5.300 toneladas de CO2 en nueve meses. La embarcación, valorada en 300 millones de dólares, mide 118 metros de eslora y contrasta con la promesa del propio empresario de que Meta alcance la neutralidad de carbono para 2030.
Mientras tanto, el futbolista Neymar acaba de sumar a su colección el yate Enejota, con seis suites y helipuerto. La diferencia de tamaño y de huella ambiental entre ambas embarcaciones muestra dos formas distintas de entender el lujo náutico entre figuras públicas de altísimo perfil.
Cuánto contamina el barco de Zuckerberg
Los cuatro motores permiten que el Launchpad consuma 4.165 litros de diésel por hora de navegación. Esa cantidad libera 40 toneladas de CO2 en el mismo lapso, equivalente a las emisiones de 630 autos familiares promedio en funcionamiento simultáneo, según datos recogidos por Voz Media.
En un solo trayecto de 9.600 millas náuticas, el yate quemó 676.800 litros de diésel. Según los cálculos, el consumo de esa travesía equivale a dar ocho vueltas al planeta en automóvil.
El contraste con las metas de Meta
Sectores ambientalistas han cuestionado la distancia entre el estilo de vida personal de Zuckerberg y los objetivos corporativos que él mismo fijó para su empresa. El compromiso de Meta de llegar a cero emisiones netas para 2030 choca con el registro de actividad de su propio yate durante estos meses.
Construido por el astillero Feadship entre 2022 y 2024, el Launchpad tiene capacidad para 26 pasajeros y 49 tripulantes. Zuckerberg lo adquirió junto a una embarcación de apoyo valorada en 30 millones de dólares, como parte de un regalo anticipado por su cumpleaños número 40.
Cómo es el nuevo yate de Neymar
El Enejota tiene aproximadamente 800 metros cuadrados de superficie, distribuidos en seis suites, y cuenta también con un helipuerto propio. El nombre de la embarcación hace referencia a las iniciales del delantero brasileño. El diseño estuvo a cargo de Fernando Almeida y fue ejecutado por la empresa SuperYachts.
La embarcación fue construida en Brasil y valorada en alrededor de 120 millones de reales.
El barco cuenta con cuatro motores Caterpillar de 1.450 caballos de fuerza cada uno, que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 20 nudos. Construido en Brasil, zarpó desde Fortaleza y pasó por Recife. Su destino final sería Angra dos Reis, en Río de Janeiro, aunque el litoral de Santa Catarina también figura como posible punto de anclaje.
Otros gigantes del mar de lujo
En el segmento de las grandes embarcaciones, el Launchpad se ubica cerca del Koru, el yate de Jeff Bezos, que mide 127 metros de eslora. Ambos super yates forman parte de un reducido círculo de embarcaciones que superan los cien metros de largo y cuyo mantenimiento implica gastos millonarios en combustible y tripulación.
El caso de Neymar, en cambio, refleja una escala distinta dentro del mismo mundo del lujo náutico. El Enejota se destaca entre los yates de lujo por sus amenidades exclusivas, propias de embarcaciones de alto valor. Es mucho más pequeño y económico que los super yates oceanográficos, cuyos motores consumen miles de litros de diésel por hora.













