Mientras el Monte Everest ostenta el título de la montaña más alta del mundo si se mide desde el nivel del mar, el Chimborazo, ubicado en el corazón de los Andes ecuatorianos, desafía esta percepción tradicional de la altitud.
Este volcán inactivo no supera al Everest en altura absoluta, pero sí presenta una particularidad geográfica que lo acerca más al espacio. La explicación está en la forma del planeta Tierra y en la posición en la que se encuentra.
Una geografía que redefine la altura
La Tierra no es una esfera perfecta, sino un esferoide oblato: está ligeramente achatada en los polos y ensanchada en el ecuador. Esta característica provoca que las zonas ecuatoriales estén más alejadas del centro del planeta.
Debido a esta protuberancia, las montañas ubicadas cerca del ecuador parten desde un punto más elevado respecto al centro de la Tierra.

En ese contexto, el Chimborazo, aunque alcanza aproximadamente 6.263 metros sobre el nivel del mar, se sitúa más lejos del centro terrestre que el Everest, que mide 8.849 metros.
Cómo se miden estas distancias
Las mediciones modernas, realizadas mediante tecnología satelital, permiten calcular con precisión la forma del planeta y las variaciones del nivel del mar.
Estos sistemas han confirmado que la referencia del nivel del mar no es uniforme en todo el mundo, lo que complica las comparaciones directas de altitud.
Este enfoque revela una idea clave: la montaña más alta sobre el nivel del mar no siempre es la que más se aleja del centro de la Tierra.
Otros casos sorprendentes
El caso del Chimborazo no es único. El Mauna Kea, en Hawái, por ejemplo, es considerado una de las estructuras más altas del planeta si se mide desde su base submarina, lo que amplía aún más la forma de entender la altura de una montaña.

Estos ejemplos muestran que la geografía terrestre puede interpretarse desde distintas perspectivas, dependiendo del punto de referencia utilizado.
Aunque el Everest sigue siendo la cumbre más alta sobre el nivel del mar, el Chimborazo ofrece una visión distinta y sorprendente de cómo la forma de la Tierra influye en nuestra manera de medir y comprender las montañas.









