Japón planea ampliar el uso de robots impulsados por inteligencia artificial (IA) como una de las respuestas a la reducción de su fuerza laboral provocada por el envejecimiento de la población. El país apunta a incorporar hasta 10 millones de robots en distintos sectores de la economía para 2040.
La expansión formaría parte de una tendencia más amplia. Actualmente, alrededor de 5 millones de robots industriales operan en fábricas de todo el mundo, y Japón busca ampliar el uso de estas tecnologías en sus centros de trabajo y extender sus aplicaciones a otros ámbitos.
El desafío demográfico es significativo. Las previsiones apuntan a que la población japonesa rondará los 112,1 millones de habitantes en 2040, mientras que la proporción de personas mayores de 65 años seguirá aumentando. Este escenario podría incrementar la demanda de trabajadores en sectores como la industria, la atención sanitaria y los servicios.
Japón ya cuenta con una amplia experiencia en automatización industrial y es uno de los países con mayor presencia de robots en sus fábricas. Ahora, el desarrollo de sistemas equipados con IA amplía las posibilidades de utilizar estas máquinas en tareas que van más allá de las líneas de producción.
Los robots humanoides también están siendo desarrollados y probados para diferentes aplicaciones. Entre los proyectos se encuentra el D1, presentado por la startup Zeals, además de otros prototipos destinados a interactuar con personas y realizar tareas en distintos entornos.

Robots humanoides: nuevas aplicaciones
El desarrollo de robots capaces de desplazarse e interactuar con personas abre la posibilidad de utilizarlos en espacios como fábricas, hospitales, comercios y otros lugares de trabajo.
El objetivo no es sustituir todas las funciones realizadas por humanos. En algunos casos, los robots pueden asumir tareas repetitivas, físicas o que requieren una presencia constante, mientras los empleados se concentran en actividades que dependen de la comunicación, la toma de decisiones o habilidades específicas.
Empresas japonesas también están explorando modelos de colaboración entre personas y máquinas. La incorporación de estos sistemas, sin embargo, todavía enfrenta desafíos relacionados con sus costos, autonomía, seguridad y capacidad para funcionar de manera fiable en entornos reales.
Nuevos desafíos para las aseguradoras
La expansión de la robótica también plantea nuevas cuestiones para el sector de los seguros. Las empresas deberán considerar riesgos relacionados con daños materiales, accidentes, fallos técnicos y ciberseguridad a medida que los robots estén más conectados a redes y sistemas digitales.
Algunas aseguradoras japonesas ya han comenzado a desarrollar productos dirigidos a cubrir determinados riesgos asociados con las nuevas tecnologías. Este mercado podría adquirir mayor relevancia a medida que aumente el número de robots utilizados en actividades comerciales e industriales.
La robótica representa así una de las herramientas que Japón está explorando para adaptarse a los cambios demográficos. Su expansión dependerá de factores tecnológicos, económicos y regulatorios, además de la capacidad de integrar estas máquinas de forma segura en los espacios de trabajo.













