Conectar varios electrodomésticos de alto consumo simultáneamente es el error más frecuente en los hogares, según advierten los expertos en eficiencia energética. Esta práctica puede incrementar significativamente el costo de la factura de electricidad de forma casi inmediata.
Jorge Morales, ingeniero especializado en optimización del consumo eléctrico, explicó en el programa de radio Fin de Semana de Cadena COPE cuáles son los aparatos que generan mayor demanda de potencia y cómo usarlos de manera inteligente. El riesgo más grave, según su análisis, radica en exigir demasiada potencia durante cortos períodos de tiempo.
El costo oculto de los picos de demanda
Cuando la lavadora, el lavavajillas y la batidora funcionan al mismo tiempo, la instalación debe suministrar una potencia elevada en cuestión de minutos. Cada kilovatio adicional que se demande puede costar 50 euros anuales en tarifas estándar, llegando a alcanzar 100 euros en algunos planes de contratación más rigurosos.
El ingeniero insistió en que evitar estos picos de consumo es fundamental, ya que la necesidad de mayor potencia durante solo uno o dos minutos genera un gasto desproporcionado. La solución es distribuir el uso de electrodomésticos intensivos a lo largo del día, nunca operarlos en conjunto.
El aire acondicionado y la temperatura correcta
Con el inicio de la estación cálida, muchos usuarios cometen el error de bajar el termostato excesivamente al llegar a casa. Mantener una temperatura constante de 23° es la recomendación, pues cada grado adicional que se reduzca representa un aumento del 7% en el consumo de energía.
Morales también sugirió instalar toldos o protecciones solares para reducir la radiación solar directa sobre los espacios interiores, lo que permite mantener una temperatura agradable sin forzar el equipo de climatización.
El refrigerador antiguo como consumidor silencioso
El frigorífico es uno de los aparatos que más energía consume a lo largo de todo el año, especialmente si tiene varios años de antigüedad. Un modelo antiguo puede llegar a costar 100 euros anuales solo en electricidad, por lo que mantener un segundo o tercer frigorífico en casa es un gasto innecesario.
La tecnología ha mejorado notablemente en los últimos 15 años en términos de eficiencia energética. Si cambiar el aparato no es posible en el corto plazo. Ajustar la temperatura interna a 5° en lugar de 3 es suficiente para conservar los alimentos y reduce significativamente el consumo mensual.













