El glaciar Thwaites, situado en la Antártida Occidental y conocido como el “glaciar del Juicio Final”, preocupa a la comunidad científica por su rápido retroceso y su posible contribución al aumento del nivel del mar. Su desestabilización podría tener consecuencias importantes para las regiones costeras.
Con una extensión aproximada de 192.000 kilómetros cuadrados, un poco más pequeño que Gran Bretaña, el glaciar es uno de los más estudiados de la región debido a su vulnerabilidad al calentamiento del océano. Su evolución también influye en la estabilidad de otros sectores de la capa de hielo antártica.
El glaciar Thwaites y su estabilidad
Parte del hielo de Thwaites está sostenido por el lecho rocoso y por zonas donde el glaciar permanece apoyado sobre el fondo marino. Una de ellas se encuentra cerca de la elevación submarina conocida como cresta de Thwaites, que contribuye a frenar el desplazamiento del hielo hacia el océano.
Sin embargo, el agua oceánica relativamente cálida puede penetrar bajo el glaciar y favorecer el derretimiento en su base. Este proceso afecta especialmente a la zona de apoyo, donde el hielo deja de estar en contacto con el lecho marino y comienza a flotar.

El papel del agua oceánica en el retroceso
La infiltración de agua más cálida acelera la pérdida de hielo y puede favorecer el desplazamiento de la línea de apoyo hacia el interior de la Antártida.
A medida que esta línea retrocede, el glaciar puede perder estabilidad y aumentar su descarga de hielo al océano. Los científicos utilizan observaciones satelitales y modelos para estudiar estos cambios y estimar su evolución futura.
Qué significa para el nivel del mar
Si el glaciar Thwaites se derritiera por completo, su contribución directa podría elevar el nivel medio global del mar en unos 65 centímetros. Además, su pérdida podría facilitar el desplazamiento de hielo de otras zonas de la Antártida Occidental, lo que aumentaría el impacto potencial.
Las proyecciones para un colapso total dependen de distintos escenarios climáticos y de la respuesta del sistema de hielo al calentamiento global. Por ello, las estimaciones deben distinguir entre el aumento previsto para las próximas décadas y las consecuencias de una pérdida completa a más largo plazo.
El seguimiento del glaciar Thwaites resulta fundamental para comprender la evolución del nivel del mar y mejorar las proyecciones climáticas. Estos datos permiten evaluar los riesgos para las comunidades costeras y orientar las medidas de adaptación ante los efectos del calentamiento global.













