Lejos de ser solo una costumbre, el uso de sal en la tabla de cortar es un truco tradicional que sigue vigente en muchas cocinas profesionales.
Aunque parece un gesto simple, esta práctica tiene varias funciones útiles que ayudan a mantener la higiene y mejorar la experiencia en la cocina.
Un truco simple con múltiples beneficios
La sal no solo sirve para sazonar alimentos. También actúa como un excelente aliado de limpieza gracias a sus propiedades abrasivas y desodorizantes.
En especial sobre tablas de madera, la sal ayuda a eliminar residuos, absorber grasa y reducir olores intensos dejados por ingredientes como ajo, cebolla, pescado o carne cruda.
Al frotarse sobre la superficie, funciona como un exfoliante natural que limpia sin dañar excesivamente el material.
Cómo utilizan este método los chefs
El procedimiento es rápido. Después de usar la tabla, muchos cocineros esparcen una capa de sal gruesa o sal marina sobre la superficie. Luego, con medio limón o un paño húmedo, frotan la tabla realizando movimientos circulares.
La combinación entre la acidez del limón y la textura de la sal ayuda a desinfectar, remover manchas y neutralizar olores persistentes. El resultado es una superficie más limpia, fresca y lista para volver a utilizarse.
¿Por qué funciona tan bien en tablas de madera?
Las tablas de madera poseen pequeños poros que pueden absorber líquidos, grasa y restos de alimentos con el paso del tiempo.
Esto facilita la acumulación de olores y bacterias si no se realiza una limpieza adecuada. La sal ayuda a remover estas partículas atrapadas sin deteriorar demasiado la madera, a diferencia de algunos productos químicos agresivos.
Además, este método puede mejorar ligeramente la adherencia de la superficie al cortar ciertos alimentos húmedos, ofreciendo mayor estabilidad durante la preparación.
Uno de los motivos por los que este truco sigue siendo popular es su practicidad. La sal es barata, fácil de conseguir y no deja residuos químicos que puedan entrar en contacto con los alimentos. Por eso, muchos chefs prefieren este método para el mantenimiento diario de sus utensilios de cocina.





