El radar de la NASA detectó una posible cavidad subterránea de casi un kilómetro de ancho bajo la superficie de Venus, en la región de Nyx Mons. Los científicos reanalizaron imágenes capturadas hace más de tres décadas por la sonda Magellan y hallaron la primera evidencia convincente de un tubo de lava abierto en el planeta.
El descubrimiento, publicado en la revista Nature Communications en febrero de 2026, representa un hito en la exploración de Venus. Aunque los datos respaldan la existencia de una cavidad, los investigadores aún no han observado directamente su interior.
Ubicación y dimensiones de la caverna
La estructura se encuentra en la ladera oeste de Nyx Mons, un volcán escudo con aproximadamente 362 kilómetros de diámetro. La zona presenta varias depresiones que pudieron formarse cuando partes del terreno cedieron, un fenómeno vinculado a la presencia de túneles subterráneos excavados por lava.
Las medidas estimadas resultan impresionantes: la abertura en la superficie mide aproximadamente 1.545 por 1.070 metros, mientras que el espacio subterráneo podría alcanzar unos 375 metros de altura. El ancho promedio del conducto se estima en aproximadamente 938 metros.
Tecnología detrás del hallazgo
El instrumento clave fue el radar de apertura sintética, conocido como SAR, instalado en la sonda Magellan. Entre 1990 y 1992, este equipo emitió ondas de radio hacia la superficie de Venus y capturó las señales que retornaban.
Las densas nubes del planeta impiden la observación directa mediante cámaras convencionales, lo que hace del radar una herramienta esencial para investigar su geología. Décadas después de la recopilación original, los investigadores aplicaron una técnica de procesamiento diseñada para reconocer señales asociadas a cavidades subterráneas próximas a aberturas superficiales.
En el caso de la depresión identificada como Pit A. Una sombra bien definida combinada con un retorno de radar brillante y asimétrico fue considerada compatible con ondas que penetran un conducto y se reflejan en su interior.
Cómo se forman los tubos de lava
En la Tierra, los tubos de lava surgen cuando un flujo de roca derretida se enfría y endurece en la parte externa, mientras el material caliente continúa moviéndose en el interior. Cuando la lava se drena hacia otro lugar, deja un túnel rodeado de roca solidificada.
Si parte del techo colapsa, se forma una abertura conocida como claraboya volcánica, que puede permitir la observación indirecta del espacio subterráneo.
Los científicos consideran que un proceso similar pudo haber ocurrido en Venus. La secuencia de depresiones próximas a Nyx Mons y la firma registrada por el radar respaldan la interpretación de que estructuras subterráneas de origen volcánico existen bajo la superficie del planeta.













