Quien elige ir al cine en solitario a menudo es juzgado como alguien tímido, desconectado o incapaz de formar vínculos. La psicología desmiente este prejuicio: pasar tiempo a solas por elección propia es muy distinto de sentirse aislado o tener dificultades para relacionarse.
Una persona puede mantener relaciones sólidas con amigos, familia o pareja y, al mismo tiempo, preferir realizar ciertas actividades sin compañía.
Un estudio de 2023 publicado en Scientific Reports analizó durante 21 días a 178 adultos de Estados Unidos y Reino Unido y descubrió que los momentos en los que pasaban más tiempo a solas se asociaban con menos estrés y una mayor sensación de autonomía.
Además, los efectos negativos de la soledad eran menores cuando ese tiempo a solas había sido elegido voluntariamente.
La diferencia entre soledad elegida y aislamiento
La soledad elegida ocurre cuando alguien decide estar sin compañía porque valora ese espacio para sí mismo. Esta experiencia contrasta con quedarse solo por falta de opciones, sentirse excluido o evitar a otros por ansiedad.
El cine ofrece condiciones particulares para esta experiencia, e investigadores del Departamento de Psicología Experimental de University College London analizaron qué sucede durante una proyección mediante dispositivos biométricos y cuestionarios.
El profesor Joseph Devlin, de Psicología Cognitiva en UCL, explicó que la sala cinematográfica proporciona un entorno con distracciones mínimas, donde la concentración en la pantalla es prácticamente la única opción disponible.
Cinco fortalezas de quienes van solos al cine
Aunque no todas las personas que asisten al cine en solitario comparten la misma personalidad. La soledad elegida y la decisión de realizar estas actividades sin compañía pueden estar relacionadas con cinco virtudes.
- Autonomía: planificar una salida sin depender de otros permite priorizar los intereses propios y disponer libremente del tiempo personal.
- Concentración: muchos prefieren ver la película sin conversaciones que los distraigan de la trama.
- Disfrute del tiempo propio: no necesitar compañía para una actividad placentera indica autosuficiencia emocional y comodidad consigo mismo.
- Menor necesidad de negociar: al ir acompañado, hay que acordar horarios y elegir la película. En solitario, esas conversaciones desaparecen, lo que deja más tiempo para actividades que realmente interesan.
- Gestión del estrés: pasar varias horas sin interacciones sociales representa un descanso reparador.













