Beber café con regularidad podría asociarse con una composición corporal más saludable y con diferencias en marcadores hormonales, según un análisis que incluyó a 2.264 finlandeses, todos de 46 años. Los participantes que más café consumían tenían menos grasa acumulada y más masa muscular esquelética que quienes lo bebían con menor frecuencia.
Finlandia registra el consumo per cápita más alto del planeta, con un promedio de 12 kilogramos por habitante cada año. El estudio, publicado en la revista European Journal of Nutrition, identificó además diferencias hormonales claras entre hombres y mujeres relacionadas con el hábito.
Café y composición corporal en un estudio observacional finlandés
Los propios autores aclaran que se trata de un patrón detectado en los datos, no de una relación de causa y efecto demostrada. Este diseño observacional permite reconocer tendencias entre miles de personas, aunque no descarta que otros hábitos de vida expliquen parte del resultado.
La diferencia se mantuvo incluso al comparar solo a quienes tenían un índice de masa corporal similar. Quienes más café consumían presentaron también concentraciones menores de aminoácidos de cadena ramificada, moléculas vinculadas a la resistencia a la insulina y al riesgo de diabetes tipo 2.
Marcas hormonales distintas según el sexo
En los hombres con mayor ingesta, la testosterona total y la globulina transportadora de hormonas sexuales aparecieron en niveles más altos. Esta proteína regula cuánta hormona activa circula libre en el cuerpo.
Sin embargo, la testosterona libre —la fracción que circula en la sangre y representa entre el 2 y el 3 por ciento del total— fue menor en ese mismo grupo. Aunque la testosterona total resultó más elevada.
Entre las mujeres, los cambios fueron menos marcados: el consumo elevado se relacionó sobre todo con valores más altos de esa proteína transportadora y con cifras más bajas de testosterona libre y activa.
Según Luca Verroest, autor del estudio, en declaraciones a ScienceDaily, los resultados mostraron una huella hormonal propia que se mantuvo incluso después de ajustar por el Índice de Masa Corporal y otros factores del estilo de vida, con variaciones claras entre hombres y mujeres.
Lo que viene después de este hallazgo
Los investigadores plantean estos hallazgos como punto de partida para determinar si la infusión provoca directamente esas alteraciones biológicas o solo las acompaña. La mayoría de los trabajos previos sobre el tema se apoyó en modelos animales, con el objetivo de avanzar después hacia investigaciones en personas.













