El físico y astrónomo suizo Michel Mayor, ganador del Premio Nobel de Física en 2019, llamó la atención al reflexionar sobre el futuro de la humanidad y los límites de nuestra permanencia en la Tierra.
Mayor recibió el Nobel junto con Didier Queloz por el descubrimiento del primer exoplaneta que orbita una estrella similar al Sol. El hallazgo, realizado en 1995, marcó un antes y un después en la búsqueda de planetas fuera del Sistema Solar.
Michel Mayor advierte sobre el futuro de la humanidad
En una entrevista con EL PAÍS, publicada en abril, el científico cuestionó la idea de que los seres humanos puedan existir para siempre. “Somos animales y vamos a extinguirnos”, afirmó al hablar sobre la duración de las especies.
Mayor explicó que, desde una perspectiva paleontológica, las especies aparecen y desaparecen con el paso del tiempo. En ese contexto, recordó una estimación que había realizado años atrás, cuando señaló que la humanidad podría durar alrededor de un millón de años más como máximo.

El astrónomo también mencionó algunos de los acontecimientos que podrían representar riesgos para nuestra especie. Entre ellos se encuentran los impactos de grandes asteroides y determinados peligros derivados de las propias actividades humanas.
El futuro de la Tierra también tiene un límite
Además de los posibles acontecimientos capaces de afectar a la humanidad antes de ese momento, Mayor señaló una condición relacionada con la evolución del propio Sistema Solar.
Según explicó, dentro de unos 2.000 millones de años la Tierra dejará de encontrarse en la zona habitable del Sistema Solar, debido a los cambios que experimentará el Sol.
Esto significa que, a una escala de tiempo extremadamente larga, nuestro planeta tampoco mantendrá para siempre las condiciones necesarias para la vida tal como la conocemos.
Las declaraciones de Mayor ponen el foco en una cuestión que va más allá de una posible fecha de extinción: la humanidad forma parte de la historia natural de la Tierra y, como otras especies, está sometida a cambios y límites.
Su trabajo científico, sin embargo, continúa centrado en uno de los grandes interrogantes de la astronomía: determinar si existen otros mundos capaces de albergar vida fuera del Sistema Solar.













