El café es una de las bebidas más consumidas del mundo y, para muchas personas, forma parte esencial de la rutina matutina.
Según especialistas, el momento en que se consume la cafeína puede influir en sus efectos sobre la energía, la concentración y el estado de alerta.
Investigaciones sugieren que la mejor hora para tomar café no es justo después de despertar, como la mayoría cree.
Por qué no se recomienda tomar café al despertar
Aunque muchas personas buscan una taza de café apenas salen de la cama, el cuerpo ya produce naturalmente altos niveles de cortisol durante los primeros minutos del día.
El cortisol, conocido como la “hormona del estrés”, ayuda al organismo a despertarse y mantenerse alerta de manera natural. Por eso, consumir café inmediatamente después de levantarse podría reducir el impacto estimulante de la cafeína.
Además, algunos expertos advierten que este hábito podría favorecer una mayor tolerancia a la cafeína con el paso del tiempo, haciendo que el cuerpo necesite cada vez más café para sentir el mismo efecto.
El mejor momento para tomar café
De acuerdo con los estudios, la mejor hora para consumir café es entre 60 y 90 minutos después de despertarse. En ese momento, los niveles de cortisol comienzan a disminuir y la cafeína puede actuar de forma más eficiente en el organismo.
Tomar café en este período ayuda a potenciar la sensación de energía, mejorar la concentración y mantener un estado de alerta más estable durante la mañana.
Los especialistas también recomiendan evitar el consumo excesivo durante la tarde o la noche, ya que la cafeína puede alterar el sueño y afectar el descanso.
La moderación también es importante
Aunque el café tiene beneficios asociados al rendimiento mental y físico, el exceso puede provocar nerviosismo, ansiedad, insomnio o palpitaciones.
Por eso, la recomendación general es consumirlo con moderación. En la mayoría de los casos, entre tres y cuatro tazas pequeñas al día son suficientes para aprovechar sus efectos sin sobrecargar el organismo.
Modificar el horario en que se toma café puede parecer un detalle menor, pero podría ayudar a mejorar los niveles de energía y el rendimiento diario.
Permitir que el cuerpo complete primero su proceso natural de activación y dejar la cafeína para un poco más tarde puede ser una estrategia simple para aprovechar mejor los beneficios de esta bebida.





