La bahía de Portmán, en la costa murciana del sureste español, sufrió una transformación radical a causa de décadas de vertidos mineros. Entre 1957 y 1990, residuos de la extracción de plomo y zinc llegaron directamente al Mediterráneo por tuberías.
Durante esos 33 años, se acumularon cerca de 60 millones de toneladas de desechos mineros en el fondo marino. Las corrientes oceánicas devolvieron parte del material hacia la costa y provocaron un relleno progresivo que alteró la geografía local.
Cómo la minería transformó la bahía
Portmán tenía originalmente una bahía semicircular abierta al Mediterráneo, junto a la Sierra de Cartagena-La Unión. En el Lavadero Roberto, instalación operada por Peñarroya para procesar minerales de la región, se generaban grandes volúmenes de residuos.
En esa época, la empresa enviaba esos desechos por tuberías directamente al mar. Durante décadas, mantuvo el vertido casi sin interrupciones. Así, el mar se convirtió en un depósito de materiales que contenían hierro, zinc y plomo.
El paisaje que desapareció bajo los sedimentos
Impulsado por las olas y las corrientes, el material residual se desplazó progresivamente hacia la bahía, donde se acumuló en capas. Con el paso de los años, el área que antes ocupaba el mar se transformó gradualmente en una gigantesca superficie de sedimentos.
El cambio fue tan profundo que más del 80% de la bahía quedó obstruida, lo que equivale a aproximadamente 70 hectáreas del territorio que antes ocupaba el mar.
La línea costera se desplazó aproximadamente 600 metros y borró prácticamente el antiguo semicírculo costero.
La contaminación después del cierre
El cese de los vertidos en 1990 no puso fin a la contaminación ambiental. Décadas después, todavía se detectan concentraciones significativas de metales en los sedimentos del fondo marino contaminado.
Aproximadamente 8,6 kilómetros cuadrados del lecho marino podrían considerarse peligrosos por la contaminación. Portmán figura entre los casos más graves de contaminación costera causada por residuos mineros documentados en Europa y el Mediterráneo.













