La isla Isabela alberga cinco volcanes del archipiélago de Galápagos. El volcán Sierra Negra es el más antiguo de ellos y uno de los más activos del planeta: su última erupción ocurrió en octubre de 2005. Tiene una altitud de 1.124 metros.
La excursión que incluye Sierra Negra y el Volcán Chico es una actividad obligatoria en la isla y ocupa un día completo. El recorrido solo se realiza con un guía autorizado y cuesta, en promedio, US$35 por persona. Algunas agencias también ofrecen cubrir parte del trayecto a caballo.
El viaje hacia la cumbre
El tour comienza temprano, generalmente a las 7:30, después de recorrer 18 kilómetros en un vehículo abierto por una carretera asfaltada, se llega al punto de partida de la caminata. El ascenso hasta el borde del cráter del volcán Sierra Negra tiene aproximadamente 6 kilómetros e incluye varios tramos de subida, pero no resulta excesivamente agotador.
El clima de esta región es variable y suele llover, especialmente por la mañana. Se recomienda llevar botas de trekking cómodas, ropa impermeable, capa de lluvia y protección para la mochila y los equipos electrónicos. La neblina y el lodo pueden volver resbaladizo el camino, por lo que conviene usar calzado adecuado.
La magnitud del cráter
El cráter del volcán Sierra Negra tiene aproximadamente 10 kilómetros de diámetro. Es el más grande entre los volcanes activos del mundo y el segundo más grande en general, superado únicamente por el cráter de Ngorongoro, en Tanzania. Desde el borde es posible apreciar la inmensidad de esta formación geológica, aunque la visibilidad dependerá de las condiciones climáticas del día.
El volcán Chico se ubica al noreste del volcán Sierra Negra, a una altitud de 860 metros, y se formó a partir de este. Su última erupción fue en 1979, e aunque no es la atracción principal del tour, ofrece vistas panorámicas de la parte norte de la isla.
La experiencia en el terreno volcánico
El camino hacia el Volcán Chico atraviesa un paisaje de lava solidificada y cenizas volcánicas con tonalidades de oro, cobre y herrumbre. La vegetación es escasa, dominada principalmente por cactus candelabro y helechos que crecen entre numerosas grietas por donde emergen vapores calientes con fuerte olor a azufre.
Los cactus candelabro son endémicos de Galápagos y pueden alcanzar una altura de 5 metros, aunque crecen muy lentamente: ganan aproximadamente 1 metro cada 100 años. La sensación al recorrer este terreno es la de caminar en un paisaje lunar, completamente diferente a cualquier otro en la Isla.
El tour completo dura cerca de 8 horas, de las cuales entre 5 y 6 corresponden a caminatas. Durante el recorrido, el guía proporciona un refrigerio con bananas, sándwiches de mermelada y atún, además de jugo de naranja. Se recomienda aprovechar las paradas estratégicas para utilizar las instalaciones disponibles, ya que las oportunidades son limitadas durante el trayecto.













