China puso en funcionamiento esta semana el túnel submarino de mayor diámetro jamás construido. Una obra de 5.755 metros de extensión que atraviesa el río Amarillo en Jinan, capital de la provincia de Shandong, en el este del país. La obra refuerza la posición de China entre las principales potencias mundiales en ingeniería subterránea.
El proyecto es el primer túnel chino de vía única y dos niveles que cruza el río Amarillo. Está diseñado para permitir velocidades de hasta 60 km/h y mejorar la conectividad del transporte en la región de Jinan.
Más allá de su función urbana, la obra demuestra el avance acelerado de la industria china en equipamiento pesado y construcción de grandes obras subterráneas.
Una máquina de perforación sin precedentes
La excavación estuvo a cargo de una máquina tuneladora (TBM, por sus siglas en inglés) de 17,5 metros de diámetro, responsable de excavar un tramo de 3.290 metros. Equipos de este tamaño ejecutan operaciones simultáneas: perforan el terreno, extraen el material excavado, controlan la estabilidad estructural e instalan los segmentos que forman las paredes definitivas del túnel.
La complejidad se multiplicó porque la obra debía atravesar zonas particularmente delicadas del río Amarillo, incluyendo su lecho y sistema de diques. El proceso exigió precisión: cualquier cambio inesperado en el terreno, la presión del agua o el movimiento del suelo podía poner en riesgo la excavación.
Desafíos técnicos y soluciones innovadoras
Los ingenieros superaron 28 grandes obstáculos técnicos durante la construcción. Entre ellos estaban el control de la estabilidad del terreno, el asentamiento estructural, el posicionamiento de segmentos y el manejo ambiental del lodo de excavación. El objetivo principal era conciliar velocidad constructiva con seguridad estructural y protección del medio ambiente.
La máquina tuneladora avanzó 18 metros en un día, estableciendo un récord mundial de excavación diaria para equipos de su clase. El avance mensual alcanzó 426 metros, otro logro tecnológico notable en construcción de túneles de esta envergadura. Estos datos muestran cómo la ingeniería china combina máquinas cada vez más grandes con automatización y precisión.
Un símbolo de transformación industrial
La inauguración del túnel de Jinan representa una transformación industrial más amplia en China. La industria de tuneladoras del país ha crecido aceleradamente durante décadas de inversión en metros, ferrovías, carreteras, sistemas de agua y grandes proyectos subterráneos. Esta experiencia acumulada permite a los fabricantes chinos hacer sus equipos más inteligentes, eficientes y competitivos a nivel internacional.
La velocidad de excavación en obras subterráneas de esta magnitud es especialmente relevante, ya que puede reducir significativamente los costos y plazos totales de los proyectos. Con este túnel, China reafirma su posición entre las principales potencias mundiales en ingeniería subterránea y tecnología de construcción.













