El fascinante Tren de las Nubes circula a 4.000 metros sobre el nivel del mar y ofrece a sus aventureros una experiencia única. Este legendario recorrido une a San Antonio de los Cobres con el impresionante viaducto La Polvorilla en medio del espectacular paisaje de la puna argentina. Originalmente concebido a finales del siglo XIX para conectar Argentina y Chile, el Tren de las Nubes se ha reinventado en las últimas décadas como uno de los atractivos turísticos más preciados de Sudamérica.
Con las tarifas actuales de mayo de 2026, conocer esta joya del turismo salteño tiene un costo inicial de $196.000 para argentinos, mientras que los visitantes extranjeros disfrutan de este asombroso trayecto por $218.000. Además, se ofrecen precios especiales para menores y jubilados. La travesía completa, que se extiende durante casi todo un día, arranca en la ciudad de Salta, donde los pasajeros inician su viaje en autobús hasta San Antonio de los Cobres para luego adentrarse en su destino final a bordo del tren.
Un Viaje a Través del Tiempo
La creación de esta monumental ruta ferroviaria comenzó a tomar forma en 1921 bajo la dirección del ingeniero Richard Maury. Su diseño innovador incorpora curvas y zigzags para escalar las alturas sin mecanismos especiales. Este viaje no solo transporta a sus pasajeros por paisajes impactantes sino que también narra la historia de décadas de esfuerzo humano culminado en 1939 con el viaducto La Polvorilla como joya arquitectónica de la región.
Este viaducto metálico, con 224 metros de longitud y una altura de 63 metros, captura la esencia de la audacia ingenieril de su época. A lo largo del recorrido, los viajeros son testigos de cerros rojizos, formaciones rocosas y la vegetación casi lunar que caracteriza la puna.
La Experiencia de la Naturaleza Extrema
La travesía en el Tren de las Nubes no es solo un viaje a través del espacio, sino también a través de la naturaleza en su forma más pura, con sus paisajes extremos y su silencio abrumador. Esta combinación de montaña, soledad y vastos horizontes convierte el viaje en una experiencia inigualable para turistas argentinos y extranjeros.
Durante el recorrido, el tren avanza lentamente, ofreciendo vistas de 360 grados de algunos de los escenarios naturales más notables del país. Los pasajeros son invitados a desconectarse del bullicio de la vida diaria y sumergirse en una quietud que invita a la reflexión y al asombro.
El Valor Histórico y Cultural
Más allá de ser un destino turístico, el Tren de las Nubes es un testimonio viviente de la historia ferroviaria argentina. A lo largo de los años, se ha mantenido como un vínculo entre ingeniería, patrimonio y naturaleza, demostrando la capacidad del ser humano para conquistar incluso los escenarios más desafiantes.
Actualmente, el Tren de las Nubes se erige como un símbolo del turismo y la cultura salteña, capturando la esencia de una época en la que la innovación y la perseverancia lograron transformar un sueño en una sorprendente realidad. Con su combinación de historia y belleza natural, este tren sigue prometiendo a sus viajeros una aventura única donde lo inesperado se convierte en cotidiano.
El Tren de las Nubes ilumina tanto la ingeniería audaz de principios del siglo XX como el impresionante paisaje natural de los Andes. A 4.000 metros de altura, ofrece tanto una experiencia turística sin igual como un recordatorio del poder de la creatividad humana para enfrentar retos monumentales.













