En las profundidades de la cordillera de los Andes avanza uno de los proyectos científicos más ambiciosos de América del Sur.
Se trata de ANDES, un laboratorio subterráneo que está siendo proyectado para realizar experimentos de física de partículas y estudiar algunos de los fenómenos más difíciles de detectar desde la superficie.
La instalación estará ubicada en el futuro túnel Agua Negra, en la frontera entre Argentina y Chile, a unos 1.750 metros por debajo de la superficie.
La gran cantidad de roca que la rodeará tendrá una función fundamental: reducir la interferencia producida por los rayos cósmicos y otras partículas que llegan constantemente a la Tierra.
¿Por qué construir un laboratorio bajo tierra?
Los experimentos relacionados con fenómenos poco frecuentes requieren condiciones con niveles muy bajos de radiación de fondo.
En la superficie, los rayos cósmicos pueden interferir con los instrumentos utilizados para detectar partículas extremadamente difíciles de observar.
Al situar los experimentos bajo una gran cantidad de roca, es posible reducir considerablemente esta interferencia y crear un entorno más adecuado para determinadas investigaciones.
Por este motivo, los laboratorios subterráneos son utilizados en diferentes partes del mundo para estudiar fenómenos relacionados con la física de partículas, la materia oscura y los neutrinos.
¿Qué investigará el laboratorio ANDES?
El proyecto contempla varias áreas experimentales destinadas a estudiar fenómenos de física de baja radiactividad. Entre sus posibles líneas de investigación se encuentran la búsqueda de materia oscura y el estudio de neutrinos y otros procesos poco frecuentes.
La materia oscura es uno de los grandes enigmas de la cosmología. Los científicos estiman que representa aproximadamente el 85 % de toda la materia del universo, pero todavía no se conoce su composición.
No emite ni refleja luz de una manera que permita detectarla directamente, por lo que su existencia se infiere principalmente a partir de sus efectos gravitacionales.
Los neutrinos también son de gran interés científico. Estas partículas subatómicas interactúan muy débilmente con la materia y pueden atravesar grandes cantidades de material, lo que dificulta su detección, pero también las convierte en herramientas importantes para estudiar determinados procesos físicos.
Un proyecto todavía en desarrollo
ANDES todavía no es una instalación operativa. El proyecto requiere la construcción de las cavernas y el desarrollo de la infraestructura necesaria para albergar los experimentos científicos.
Si se completa según lo previsto, el laboratorio proporcionará a los investigadores de la región acceso a una instalación subterránea de gran profundidad y permitirá desarrollar investigaciones que requieren niveles reducidos de radiación cósmica.
ANDES será una herramienta para estudiar partículas y fenómenos que pueden aportar información sobre la composición y la evolución del universo. Su desarrollo también podría ampliar la participación de América del Sur en investigaciones internacionales de física fundamental.













