Un portaaviones nuclear en construcción en los astilleros de Dalian se perfila como una de las mayores apuestas militares de China, según muestran fotografías satelitales recientes. Se calcula que el Tipo 004 tendrá una eslora de entre 336 y 339 metros una vez terminado, una medida que igualaría o superaría a la de los buques de la clase Ford, los más modernos de la Armada de Estados Unidos.
El hallazgo tomó por sorpresa a los expertos militares y refuerza la idea de que Pekín continúa avanzando hacia su objetivo de controlar las aguas del Pacífico y contar con una flota nuclear capaz de desplegarse en cualquier punto del mundo.
La publicación especializada Janes calculó que, por ahora, el buque tiene 320 metros de eslora y 46 metros de manga, dimensiones que crecerán a medida que avance la construcción de la cubierta de vuelo.
Reactor nuclear de dos módulos
Las imágenes capturadas el 4 de septiembre muestran el inicio de los trabajos en el bulbo de proa. Dos compartimentos de aproximadamente 15 por 15 metros, construidos con blindaje compatible con reactores nucleares navales de propulsión atómica militar, separan el interior del casco.
Aunque China no ha confirmado oficialmente que el Tipo 004 usará energía nuclear, las estructuras reveladas en las fotos guardan similitudes con las de los portaviones nucleares estadounidenses.
De ser así, el navío contaría con dos reactores que le permitirían permanecer indefinidamente en alta mar, ampliando enormemente el alcance y suministrando mayor electricidad a bordo para armas y sensores avanzados.
Fin del monopolio estadounidense
Los tres portaaviones existentes de China —Liaoning, Shandong y Fujian— son más pequeños que esta nueva construcción. Si Pekín concreta su plan de sumar nueve portaaviones de este tamaño, la diferencia en número y capacidad frente a los once portaaviones con que cuenta la Armada estadounidense se achicaría de forma considerable.
Con esa flota, China podría extender su influencia militar mucho más allá de la región del Indo-Pacífico, terminando así con la posición exclusiva que hasta ahora ocupa Estados Unidos entre los países con superportaaviones nucleares.
El astillero de Dalian donde se construye es el mismo donde China edificó sus portaaviones anteriores, lo que muestra la aceleración de su programa de expansión naval nuclear.













