Una noche de sábado, Bill Gates se sumergió en la novela llamada «El proyecto Rosie» desde las 11 de la noche hasta las 3 de la madrugada, tiempo después de que Melinda, su exesposa, le compartiera algunos pasajes leyéndoselos en voz alta.
Según Gates, el relato va más allá de lo que suele ofrecer una comedia romántica, ya que pone la mirada en el trato que reciben las personas que no responden a lo esperado socialmente.
Fue Melinda quien le presentó el libro: le gustaba tanto la historia que acostumbraba compartir con Gates, en voz alta, sus partes favoritas.
Bill Gates pasó cuatro horas leyendo el libro
Más adelante, el propio Gates se animó a leerlo sin ayuda de nadie. «Empecé a leer a las 11 de la noche un sábado y no paré hasta las 3 de la madrugada», dijo. Esa lectura de cuatro horas refleja la conexión que sintió con la trama.
Un profesor de genética busca esposa
La trama sigue a Don Tillman, un profesor de genética con asperger cuya vida transcurre bajo horarios y rutinas estrictas. Cuando se propone encontrar pareja, se da cuenta de que los códigos sociales habituales del romance simplemente no son lo suyo.
Para resolverlo, diseña un cuestionario de 16 páginas a doble cara pensado para filtrar a la candidata ideal según criterios precisos. El plan se desarma cuando aparece Rosie Jarman, una mujer que no cumple ninguno de los requisitos que Tillman había definido.
Un relato sobre las diferencias
Gates explicó que la novela va más allá de la comedia romántica: pone la lupa en la manera en que la sociedad ve a las personas que no siguen las convenciones, y muestra que sus temores, anhelos y búsqueda de cariño no son tan distintos a los de cualquiera.













