Los astrónomos han localizado en el corazón de la Vía Láctea la estrella S301, que alcanza velocidades de aproximadamente 25 mil kilómetros por segundo al orbitar cerca de Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo situado en el centro de nuestra galaxia.
Esta velocidad supera el 8% de la velocidad de la luz y convierte a la estrella en un laboratorio natural para estudiar la gravedad en condiciones extremas. El hallazgo permite investigar el comportamiento de la física cerca de algunos de los entornos más extremos del universo.
Los astrónomos utilizaron el Very Large Telescope Interferometer en Chile, equipado con el instrumento GRAVITY, para separar objetos tan cercanos entre sí en el cielo.
Una órbita extraordinaria y excéntrica
La S301 se distingue por su trayectoria muy alargada alrededor del agujero negro central. Durante la mayor parte de su recorrido permanece a una distancia considerable, pero luego se acerca a gran velocidad a Sagittarius A*. Esa aproximación provoca la aceleración que caracteriza su órbita.
Los números revelan la violencia gravitacional del sistema: completa una órbita cada 8,7 años; se aproxima hasta solo 1,7 mil millones de kilómetros del agujero negro en su punto más cercano; posee una masa equivalente a 1,5 veces la del Sol.
En el instante de máxima velocidad, se desplaza a más del 8% de la rapidez de la luz, un fenómeno raramente observado en otras regiones galácticas.
La gravedad extrema que acelera la estrella
Sagittarius A* tiene aproximadamente 4 millones de veces la masa del Sol. Su campo gravitacional acelera los objetos que orbitan cerca de él. A medida que la S301 se acerca al agujero negro, aumenta su velocidad. Después de pasar por el punto más próximo, comienza a desacelerarse mientras se aleja.
El patrón recuerda al movimiento de los planetas alrededor del Sol, pero ocurre en un entorno gravitacional mucho más extremo. Este movimiento permite a los investigadores comprobar predicciones de la relatividad de Einstein en condiciones que no pueden reproducirse en laboratorios terrestres.
Cómo fue detectada entre millones de estrellas
Observar el centro galáctico es difícil: millones de estrellas se concentran en una región diminuta del cielo y el polvo interestelar bloquea la mayor parte de la luz visible. Los investigadores detectaron la S301 en observaciones realizadas en 2023, pero también rastrearon su presencia en datos más antiguos al revisar archivos previos.
Al combinar mediciones de varios años, reconstruyeron su órbita completa y confirmaron que seguía una trayectoria muy cerrada alrededor del objeto central. La tecnología interferométrica permitió separar con claridad objetos tan próximos en el espacio.
El enigma de su origen extremo
La hipótesis principal sobre cómo llegó una estrella a una órbita tan extrema apunta a un antiguo sistema binario. Dos estrellas habrían pasado muy cerca de Sagittarius A*, cuya gravedad habría roto el vínculo entre ambas en un fenómeno conocido como mecanismo de Hills.
En esos encuentros cósmicos, las estrellas pueden seguir destinos muy distintos. Una puede ser expulsada al espacio con suficiente energía para abandonar completamente la galaxia. La otra puede quedar atrapada en una órbita alrededor del agujero negro y seguir una trayectoria muy alargada. Encuentros posteriores pueden modificar su recorrido una y otra vez.
La S301 representa uno de estos destinos extremos, revelando cómo la gravedad remodela el cosmos de maneras aún más dramáticas de lo que la teoría predecía.













