Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles que vive en la isla de Santa Elena, ha vuelto a captar la atención internacional.
A sus 194 años, fue reconocida en junio de 2026 como un «Ícono del Guinness World Records», un homenaje que destaca su extraordinaria longevidad y su relevancia para la comunidad local.
Conocido cariñosamente como «ol’ Jono» por los habitantes de la isla, Jonathan es considerado uno de sus símbolos más representativos.
Un ejemplo de longevidad
Jonathan llegó a Santa Elena en 1882 y, desde entonces, ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos. Su edad supera ampliamente la esperanza de vida habitual de las tortugas gigantes de Seychelles, estimada en unos 150 años.
Aunque ha perdido el sentido del olfato, mantiene un buen apetito y continúa llevando una vida tranquila en los jardines de la residencia oficial del gobernador.
En los últimos meses, también fue noticia debido a la difusión de un falso rumor sobre su muerte, publicado como una broma durante el Día de los Inocentes.

Un reconocimiento internacional
La distinción otorgada por Guinness World Records sitúa a Jonathan entre las personalidades y figuras reconocidas como íconos por la organización.
Según el gobernador de Santa Elena, el reconocimiento internacional refleja el valor que la tortuga tiene desde hace décadas para los habitantes de la isla, donde es vista como un símbolo de historia, resistencia y patrimonio natural.
Una vida que sigue inspirando
Actualmente, Jonathan comparte su hábitat con otras tres tortugas gigantes y pasa sus días descansando al sol y alimentándose de pasto.
Su historia ha despertado el interés de personas de todo el mundo y lo ha convertido en uno de los animales más longevos de los que se tiene registro.
El reconocimiento del Guinness World Records reafirma su importancia como un referente de longevidad y pone de relieve el valor de conservar especies que forman parte del patrimonio natural del planeta.





