Las especies invasoras asiáticas Hierodula tenuidentata y Hierodula patellifera han ampliado su presencia en Europa durante los últimos años, generando preocupación entre investigadores debido a su expansión y a sus posibles efectos sobre los ecosistemas locales.
Estas mantis, originarias de Asia, han sido identificadas como especies exóticas cuya distribución ha aumentado especialmente en regiones mediterráneas.
Su avance hacia nuevas áreas se relaciona con factores como la capacidad de adaptación a distintos ambientes y las condiciones climáticas favorables.
La presencia de estas especies supone un desafío para la conservación de la biodiversidad, ya que pueden competir con otros depredadores y modificar las relaciones existentes dentro de los ecosistemas donde se establecen.
Una alta capacidad reproductiva
Uno de los factores que favorece la expansión de estas mantis es su capacidad reproductiva. Cada ooteca puede contener hasta 200 huevos, una característica que contribuye al aumento de sus poblaciones cuando encuentran condiciones adecuadas para desarrollarse.

El crecimiento de estas poblaciones puede generar competencia por alimento y espacio con especies autóctonas, aunque el impacto concreto depende de las características de cada ecosistema y requiere un seguimiento científico continuo.
Un reto para las regiones mediterráneas
Las islas del Mediterráneo son áreas especialmente sensibles debido a la presencia de especies endémicas que pueden ser más vulnerables a la introducción de nuevos organismos.
La capacidad de Hierodula tenuidentata y Hierodula patellifera para adaptarse tanto a entornos urbanos como naturales facilita su establecimiento en nuevos territorios. Por este motivo, los especialistas continúan estudiando su distribución y sus posibles consecuencias ecológicas.
La expansión de especies invasoras representa uno de los desafíos actuales para la conservación de la biodiversidad. En este contexto, la vigilancia, la investigación y la aplicación de medidas de gestión resultan fundamentales para reducir posibles impactos y proteger los ecosistemas europeos.







