En diferentes partes del mundo, los últimos meses estuvieron marcados por fenómenos meteorológicos poco habituales. En Nepal, el colapso de parte de un glaciar en el Himalaya provocó una inundación que afectó viviendas, puentes e infraestructuras. El episodio volvió a llamar la atención sobre los riesgos asociados al retroceso de los glaciares y a las lluvias intensas en la región.
En Brasil, la costa de Santa Catarina también registró un evento poco frecuente. Un tsunami meteorológico, provocado por cambios rápidos en las condiciones atmosféricas, causó una subida repentina del nivel del mar y fuertes olas. El fenómeno estuvo relacionado con una línea de inestabilidad, ráfagas de viento y variaciones en la presión atmosférica.
Ahora, China aparece en el centro de la atención por haber registrado una combinación especialmente inusual de fenómenos meteorológicos.
China registró calor y lluvias fuera de lo común
Según datos del Centro Nacional del Clima de China, 2025 empató con 2024 como el año más cálido del país desde 1961, cuando comenzaron los registros nacionales comparables. La temperatura media anual alcanzó los 10,9 °C, aproximadamente 1 °C por encima de lo normal.
El calor también fue persistente. El país registró un promedio de 16,5 días con temperaturas de al menos 35 °C, la cifra más alta desde el inicio de los registros. Además, una ola de calor se prolongó durante 72 días, entre el 30 de junio y el 9 de septiembre, afectando distintas zonas del centro y el este.
Sin embargo, el calor extremo coincidió con otro dato llamativo: las precipitaciones anuales estuvieron un 4,5% por encima del promedio, aunque hubo menos días lluviosos.
La combinación significa que las lluvias fueron menos frecuentes, pero más intensas. Los días en los que se registraron al menos 50 milímetros de lluvia aumentaron un 16,4% respecto a lo habitual. Beijing, por ejemplo, tuvo su año más lluvioso desde 1961.
Un año de extremos meteorológicos
Los registros también incluyen 10 tifones que tocaron tierra, nueve episodios de olas de frío y 64 tornados durante 2025. En el oeste del país, el otoño fue el más lluvioso desde 1961, con precipitaciones un 95% superiores a lo normal.
La combinación de temperaturas récord con precipitaciones más intensas y otros fenómenos extremos convirtió a 2025 en uno de los años meteorológicos más inusuales registrados en China desde el inicio de las mediciones nacionales.













