Un conjunto de grandes círculos de piedra fue identificado en los Andes argentinos, específicamente en la Cordillera del Tigre, en Mendoza.
Las estructuras se encuentran a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar y fueron detectadas inicialmente mediante imágenes satelitales.
Su ubicación y características han despertado el interés de investigadores, que buscan determinar cuándo fueron construidas, quiénes las utilizaron y qué función tenían.
El descubrimiento en las altas montañas
El hallazgo comenzó cuando Carlos Gobbi, un montañista mendocino, observó formaciones inusuales en mapas digitales. La verificación sobre el terreno presentó dificultades debido a las condiciones climáticas y al acceso al área.
En febrero de 2026, Gobbi y su equipo llegaron al sitio después de una travesía de cuatro días. Allí identificaron varias estructuras de piedra, entre ellas círculos de hasta 35 metros de diámetro conectados por estrechos corredores.
Las hipótesis sobre su origen
Desde el aire, algunas de las estructuras presentan una disposición que puede recordar a las Líneas de Nazca, en Perú. Sin embargo, esta semejanza visual no permite establecer una relación entre ambos sitios.

La distribución de los círculos y corredores ha llevado a los investigadores a considerar diferentes hipótesis sobre su función, incluida la posibilidad de que tuvieran algún uso ceremonial o ritual. Hasta el momento, no se han identificado restos habituales de asentamientos permanentes, como cerámica o residuos de alimentos.
La ausencia de estos vestigios dificulta determinar cómo se utilizaba el lugar y a qué período corresponde. Entre las posibilidades planteadas se encuentra un origen prehispánico.
Investigación para determinar su antigüedad
El proyecto ArqueoAndes, integrado por especialistas de Argentina y España, participa en las investigaciones del sitio. La ausencia de registros previos de estructuras similares en Mendoza añade interés al estudio del conjunto.
Los investigadores buscan establecer la antigüedad de las construcciones, conocer las técnicas utilizadas para levantarlas y determinar qué actividades se desarrollaban en el lugar.
Por ahora, los círculos de piedra de la Cordillera del Tigre permanecen en estudio. Los análisis arqueológicos y las próximas exploraciones permitirán reunir más información sobre su origen, antigüedad y posible función.













