Dejar un recipiente con bicarbonato de sodio abierto dentro del refrigerador durante la noche puede ayudar a disimular ciertos olores acumulados en el interior. El método solo funciona si el polvo queda expuesto al aire y el recipiente permanece destapado.
La clave está en permitir que los compuestos volátiles responsables de parte de los malos aromas entren en contacto con esa superficie blanca. Cuando el envase se cierra, ese contacto se pierde y el método casi no tiene efecto alguno.
Muchas personas que prueban este recurso casero fallan justo en ese detalle: tapan el recipiente para proteger mejor su contenido. Así, el método no produce efecto.
Por qué el polvo blanco reduce el mal olor
Esta sustancia tiene carácter básico y logra neutralizar algunos compuestos ácidos vinculados a aromas desagradables dentro del electrodoméstico. Un ejemplo típico es el ácido butírico, presente en alimentos grasos que comienzan a descomponerse en las repisas.
La reacción química produce un compuesto menos volátil y reduce la intensidad del aroma percibido. La Universidad McGill explica que este efecto se limita a determinados compuestos del aire interior, no a cualquier tipo de mal olor.
Lo que este recurso casero no soluciona
Ningún aditivo sustituye la limpieza cuando el origen del problema sigue presente en las bandejas o cajones. Comida en mal estado, líquidos derramados o restos acumulados necesitan retirarse de forma directa, sin depender de ningún polvo absorbente.
El producto funciona como un apoyo adicional, nunca como una solución definitiva frente a una fuente activa del aroma. Si el problema persiste tras una limpieza a fondo, conviene revisar rincones menos visibles, como esquinas, canaletas y los empaques de las puertas.
Cómo ubicar el recipiente correctamente
Conviene usar un envase ancho y bajo, totalmente destapado, con una capa que deje amplia superficie en contacto con el aire. El USDA recomienda precisamente este tipo de recipiente grande y poco profundo para eliminar olores en refrigeradores.
Ese envase debe ubicarse en una repisa firme, lejos de los alimentos y sin riesgo de volcarse durante la noche. Para probar el método mientras duerme, conviene colocarlo después de abrir la puerta por última vez antes de dormir y retirarlo a la mañana siguiente.
Alternativas para complementar el método
No hace falta esparcir el polvo directamente sobre las bandejas: mantenerlo contenido facilita retirarlo y permite notar cuándo ya se endureció o absorbió humedad. Una vez que cumplió su función durante la noche, ese mismo producto no debería reutilizarse para cocinar.
Para quienes buscan reforzar el control de olores, el café molido y el carbón activado también se usan como complemento dentro del refrigerador, según reportó el diario O Globo. Ambos recursos funcionan de forma similar, absorbiendo partículas del aire sin reemplazar la limpieza regular del electrodoméstico.













