Investigadores de la Universidad de Oxford descubrieron una estructura subterránea bajo el volcán Soufrière Hills, en el Caribe. La estructura revela el funcionamiento interno de los sistemas volcánicos activos y abre posibilidades para la exploración geotérmica y minera.
El hallazgo se basa en un análisis innovador de datos sísmicos recopilados entre 1996 y 2007, sin necesidad de perforar la montaña, e la última erupción del volcán se produjo en 2013.
El estudio, publicado en Geophysical Research Letters, utilizó un método para distinguir cómo las ondas sísmicas P, más rápidas, y las ondas S, más lentas, atraviesan distintos materiales y crear un mapa tridimensional del subsuelo. Así, los científicos identificaron zonas de magma fundido, roca sólida y depósitos de fluidos a profundidades que hasta ahora no podían observarse directamente.
La salmuera caliente bajo tierra
A unos 2 kilómetros de profundidad, el equipo detectó una anomalía de entre 1 y 1,5 kilómetros de ancho: una salmuera caliente y muy concentrada en sales. Estos fluidos pueden transportar metales disueltos, lo que sugiere una etapa temprana en la formación de depósitos minerales.
Los materiales todavía permanecerían disueltos en fluidos magmáticos calientes antes de solidificarse y convertirse con el tiempo en estructuras similares a antiguos yacimientos volcánicos.
El reservorio también tiene potencial geotérmico, relevante para la transición energética global. Los investigadores destacan que los volcanes no solo son fuentes renovables de calor, sino también depósitos naturales de metales críticos indispensables para las tecnologías modernas.
Un método que reduce riesgos
La tomografía sísmica pasiva empleada ofrece una nueva vía para explorar zonas inaccesibles cercanas a volcanes activos, sin los riesgos de la perforación convencional. El estudio también identificó un núcleo volcánico sólido y una capa de arcilla cercana a la superficie, modificada por fluidos geotérmicos calientes.
Aunque el descubrimiento es relevante, aún se desconocen los metales específicos presentes en la salmuera y sus concentraciones. Por eso, el hallazgo no significa que exista un yacimiento preparado para ser explotado. La importancia radica en la metodología: esta técnica podría localizar objetivos de interés previo a perforaciones costosas y riesgosas.













