Un meteorito marciano raro guarda agua atrapada dentro de minerales antiguos. El hallazgo ofrece pistas frescas sobre el pasado húmedo del planeta rojo.
Científicos mapearon por primera vez el lugar exacto donde se esconden esos depósitos, sin destruir la roca para lograrlo. La técnica combinó dos métodos de imagen distintos aplicados sobre el mismo fragmento.
El resultado muestra que esos depósitos de agua se concentran especialmente en los fragmentos más antiguos de la roca.
Agua antigua preservada en un meteorito marciano
El meteorito se conoce como NWA 7034, apodado «Black Beauty» por su apariencia oscura y vítrea. Pesa aproximadamente 320 gramos, y parte de su material tiene 4.48 mil millones de años de antigüedad.
Black Beauty fue expulsado de la superficie marciana tras un impacto y derivó por el espacio durante millones de años. Terminó su recorrido en el Sáhara marroquí, donde fue hallado.
Un equipo internacional detrás del análisis
Estrid Buhl Naver, investigadora de la Technical University of Denmark, lideró el trabajo. Colegas de Dinamarca, Suecia y Suiza se sumaron para combinar dos métodos de imagen sin dañar la pieza.
Marte no tiene líquido estable fluyendo hoy sobre su superficie. Los orbitadores y rovers documentaron líneas onduladas de costas y otros rastros de un pasado con agua estancada.
La huella química que dejó el agua
En Black Beauty, el agua remanente quedó bloqueada dentro de la estructura química de los minerales. El meteorito ya no contiene líquido, pero conserva el registro de esa antigua interacción.
Cuando el agua reaccionó con la roca, dejó una firma distintiva: compuestos de hierro alterados y minerales con moléculas de agua integradas. Los investigadores necesitaban ubicar esas señales sin destruir una pieza tan rara.
Rayos x y neutrones, una combinación clave
Estudios previos ya habían detectado rastros, incluido uno que examinó un solo grano del mismo meteorito. Pero ninguno pudo mostrar cómo se distribuían esas señales de agua en toda la roca a la vez.
Los rayos X muestran bien elementos pesados como el hierro, pero el hidrógeno casi no aparece en esas imágenes. Los neutrones funcionan justo al revés y detectan con precisión ese elemento clave.
Lo que reveló el escaneo final
«Los neutrones son particularmente sensibles al hidrógeno», explicó David Mannes, científico del Paul Scherrer Institute. Su colega Anders Kaestner participó del análisis neutrónico realizado en Suiza. Una pequeña sección de Black Beauty, de 12 por 8 por 2 milímetros, fue enviada desde Copenhague.
Viajó desde Copenhague hasta la instalación de neutrones SINQ, donde se sometió a los escaneos definitivos. El escaneo reveló la distribución exacta de esos depósitos de agua incorporados a la estructura de los minerales antiguos.
Los resultados aparecieron en la revista Geophysical Research Letters. El hallazgo proporciona nuevas pistas sobre cómo el agua interactuó con la corteza marciana en los primeros períodos del planeta. El hallazgo abre nuevas preguntas sobre la historia geológica de Marte y su potencial para haber albergado vida en el pasado.













