Científicos han encontrado evidencias de que el núcleo interno de la Tierra ha cambiado su movimiento de rotación con respecto al manto. El hallazgo se basa en el análisis de ondas sísmicas producidas por terremotos repetidos.
Al comparar registros obtenidos entre 1991 y 2023, los investigadores identificaron variaciones que indican que el núcleo interno avanzó y posteriormente retrocedió respecto al manto.
Este fenómeno ocurre a miles de kilómetros bajo la superficie y está relacionado con la interacción entre el núcleo interno sólido, el núcleo externo líquido y el manto.
¿Cómo se detectó el cambio?
Los investigadores analizaron pares de terremotos ocurridos en lugares similares y compararon las ondas sísmicas registradas en diferentes momentos. El estudio incluyó 121 terremotos y permitió identificar cambios en las señales que atravesaron el núcleo interno.
Según el modelo propuesto, el núcleo interno presentó una rotación diferencial más rápida entre 2003 y 2008. Después comenzó a ralentizarse y a desplazarse de regreso respecto al manto, un proceso que continuó hasta 2023.
¿Qué puede explicar este movimiento?
El núcleo interno está compuesto principalmente por hierro y níquel y se encuentra rodeado por el núcleo externo líquido.
Su movimiento respecto al manto puede estar relacionado con las interacciones gravitacionales entre las distintas capas de la Tierra y con las fuerzas asociadas a la dinámica del núcleo externo y al campo magnético. Sin embargo, los mecanismos que explican estos cambios todavía son objeto de investigación.
¿Tiene consecuencias para la humanidad?
Hasta ahora, no existen evidencias de que este cambio represente un peligro directo para la población. La dinámica del núcleo puede contribuir a pequeñas variaciones en la duración del día, pero sus efectos son demasiado reducidos para ser perceptibles en la vida cotidiana.
El estudio aporta información sobre el comportamiento del núcleo interno, una región que no puede observarse directamente.
El seguimiento de sus movimientos mediante ondas sísmicas permitirá comprender mejor la dinámica de las capas profundas de la Tierra.













