Lo que parecía ser el descubrimiento de una nueva especie de calamar vampiro podría haber sido, en realidad, un error de clasificación.
La historia comenzó en 2016, cuando un espécimen de la especie Vampyroteuthis pseudoinfernalis encontrado en el mar de China Meridional fue analizado y divulgada en 2024 en la revista Zoological Systematics como representante de una posible nueva especie. Pero una reevaluación científica realizada en 2026 puso en duda su validez.
¿Un error de identificación?
La clasificación inicial se basó en algunas diferencias anatómicas observadas en el ejemplar, entre ellas características relacionadas con la forma del manto y la ubicación de los órganos luminosos.
Estos rasgos llevaron a los investigadores a plantear que podría tratarse de una especie diferente de Vampyroteuthis infernalis, el calamar vampiro conocido por la ciencia.
Sin embargo, una revisión realizada en 2026 incorporó un análisis filogenético más detallado y concluyó que las diferencias observadas no eran suficientes para reconocer a Vampyroteuthis pseudoinfernalis como una especie independiente.
Qué revela el caso sobre el calamar vampiro
Aunque la clasificación propuesta inicialmente no se mantuvo, el caso vuelve a poner de relieve las características poco comunes de estos animales de aguas profundas.
El calamar vampiro (Vampyroteuthis infernalis) habita en zonas con bajos niveles de oxígeno y posee adaptaciones que le permiten sobrevivir en condiciones difíciles. Entre ellas se encuentran sus órganos bioluminiscentes, que forman parte de sus mecanismos de defensa y comunicación.
La reevaluación no significa que el espécimen estudiado no haya existido, sino que la evidencia disponible no respalda que perteneciera a una especie diferente.
Por qué las clasificaciones pueden cambiar
La identificación de nuevas especies depende de la comparación de características anatómicas, genéticas y evolutivas. A medida que aparecen nuevos métodos de análisis, algunas clasificaciones anteriores pueden ser revisadas o modificadas.
El caso de Vampyroteuthis pseudoinfernalis muestra cómo el conocimiento científico puede cambiar con la incorporación de nuevas evidencias.
En lugar de confirmar una nueva especie, el análisis más reciente apunta a que las diferencias observadas en el ejemplar pueden corresponder a variaciones dentro de una especie ya conocida.













