En el norte de Quebec, Canadá, un lago quedó completamente vacío en apenas unas horas, y hasta ahora no existe una explicación científica cerrada sobre las causas de ese vaciamiento. Se trata del lago Rouge, un sitio popular entre pescadores y bañistas gracias a sus playas de arena.
Fueron los propios miembros de la comunidad indígena de Waswanipi quienes se percataron de la transformación, al encontrar un enorme terreno fangoso en el lugar que antes ocupaba el lago. Fotografías tomadas por satélites de la NASA permitieron reconstruir el destino del agua, que no se esfumó sin más. Sino que recorrió cerca de 10 kilómetros hasta incorporarse a un lago mayor y abrió un canal de salida nuevo.
Un vaciamiento sin registros previos
Los científicos clasifican lo ocurrido como un drenaje brusco, un evento raro fuera de contextos glaciares o de represas construidas por el hombre. Ningún caso documentado hasta ahora describe un lago natural, sin origen glaciar, que se haya vaciado por completo al romper su propia orilla.
Diana Vieira, científica del Joint Research Centre de la Comisión Europea, consideró asombroso el episodio por el mecanismo que provocó el vaciado. El agua no salió por los desagües habituales, sino que abrió un punto nuevo de salida, un comportamiento que los expertos consideran inusual incluso a esa escala.
Terreno frágil y factores acumulados
Varias condiciones naturales coincidieron antes de que el fenómeno se desatara. El lago estaba en una zona elevada y tenía riberas débiles. La nieve invernal y el deshielo primaveral acelerado aumentaron la presión del agua sobre el suelo saturado.
Organismos forestales han elaborado informes que vinculan lo sucedido con los incendios de los últimos años y con la tala maderera sostenida durante décadas. Al perderse la vegetación, el suelo pierde capacidad de absorción, el nivel freático sube y las orillas se van debilitando hasta ceder.
Riesgo de que se repita en otros lagos
Younes Alila, hidrólogo de la Universidad de Columbia Británica, sostuvo que tanto los incendios como la tala dejan el terreno alterado y hacen que el suelo permanezca saturado por más tiempo. Según su explicación, esta dinámica se vuelve cada vez más común en el norte de Canadá y podría dar lugar a colapsos similares en otros cuerpos de agua con condiciones parecidas.













