La Universidad de Oulu, en Finlandia, llevó adelante una investigación que vincula la costumbre de tomar café con un mayor desarrollo de masa muscular esquelética. Los investigadores hallaron que el consumo habitual de café se asocia con cambios favorables en la composición corporal de 2.264 participantes.
Quienes consumían café con mayor frecuencia presentaron niveles más bajos de grasa corporal, tanto total como visceral, aunque el índice de masa corporal no mostró cambios relevantes entre los grupos. Ese vínculo se sostuvo aun cuando los investigadores ajustaron los resultados según las variaciones del índice de masa corporal.
Las hormonas detrás del cambio muscular
Entre los hallazgos del trabajo también figura un vínculo positivo con niveles más bajos de aminoácidos de cadena ramificada. Estos biomarcadores, cuando están crónicamente elevados, se vinculan con resistencia a la insulina y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.
Esta alteración metabólica resulta clave para entender cómo actúa el café en el organismo. Los cambios más evidentes aparecieron en los hombres, quienes mostraron perfiles de glucosa más favorables y mayores niveles de testosterona total.
En el caso de las mujeres, las variaciones hormonales fueron más acotadas y se manifestaron sobre todo a través de un incremento en los valores de la globulina que fija hormonas sexuales.
Finlandia como contexto para la investigación
Luca Verroest, autor principal de la investigación, explicó que millones de personas consumen café todos los días, aunque todavía se sabe poco sobre su relación con el metabolismo y las hormonas. El estudio identificó una firma hormonal distinta que persistió después de considerar el índice de masa corporal y factores de estilo de vida.
El análisis se realizó en Finlandia, país que lidera el consumo mundial con un promedio de 11,8 kilogramos por persona al año.
Advertencias sobre el consumo y próximas investigaciones
Investigaciones anteriores han mostrado que el exceso de cafeína podría dificultar la absorción de calcio en el organismo, lo que sugiere que el consumo debe ser equilibrado. La investigación actual tiene un diseño observacional.
Por eso, no es posible establecer una relación causal directa entre el consumo y los cambios biológicos identificados. Para los expertos, estos hallazgos abren la puerta a nuevas investigaciones orientadas a confirmar si existe una relación causal entre los componentes químicos del café y los cambios detectados en el organismo. Actualmente, los especialistas investigan estas dudas metabólicas mediante modelos animales, antes de realizar intervenciones directas en humanos.
Cualquier modificación en las directrices dietéticas oficiales requerirá evidencia adicional, según lo publicado en la revista European Journal of Nutrition.













