Un tribunal de Estados Unidos ordenó a Apple pagar más de US$ 5.700 millones a una firma con sede en San Diego. El monto representa la mayor indemnización impuesta hasta ahora en el país por infracción de patentes.
El jurado concluyó que el sistema de vibración Taptic Engine, presente en el iPhone y en el Apple Watch, vulnera dos patentes registradas por Taction. La compañía californiana ya anticipó que llevará el fallo a instancias superiores.
La defensa de la marca californiana
La fabricante rechazó de forma pública las conclusiones alcanzadas por el jurado durante el proceso. Según su comunicado oficial, el sistema que emplea en sus productos difiere de manera sustancial del desarrollado por su rival en el litigio.
La marca sostuvo, además, que las pruebas presentadas por la contraparte durante el juicio respaldarían esa distinción técnica entre ambas tecnologías. Confirmó también su intención de continuar disputando el caso en una nueva instancia legal.
La celebración de la firma ganadora
Lance Yang, representante legal de la empresa demandante, celebró el desenlace del proceso judicial y dijo que estaba feliz porque el jurado falló a favor de Taction y reconoció sus derechos de patente.
Taction desarrolla sistemas de vibración háptica que se emplean en auriculares y dispositivos para videojuegos. La empresa presentó la demanda contra Apple en 2021, con el argumento de que sus patentes habían sido utilizadas sin autorización.
Un proceso judicial con varios giros
Desde el inicio del litigio, la parte acusada negó las acusaciones y sostuvo que las patentes reclamadas carecían de validez legal. Una jueza federal de San Diego le dio la razón en 2023, al determinar que no existió infracción alguna en ese momento.
Esa resolución fue revisada más tarde por el Tribunal de Recursos del Circuito Federal de Estados Unidos, que reactivó el proceso el año pasado. El caso regresó así a juicio, con un jurado que terminó fallando en sentido contrario al de la jueza.
El recurso presentado por la empresa condenada sigue su curso. La cifra ordenada por la Justicia estadounidense se mantiene como la más alta jamás impuesta en un caso de este tipo dentro del país.













