Vivir en un apartamento arrendado no obliga a conformarse con espacios sin vida ni personalidad. Con cambios reversibles, sin necesidad de taladros ni pintura, es posible transformar cualquier inmueble en pocos días para que refleje la identidad de quien lo habita.
La arquitecta Sandra Nita, de Vila 11, compartió siete recomendaciones prácticas para convertir un apartamento alquilado en un lugar acogedor. Estas estrategias mantienen intacto el depósito de garantía y no dejan marcas permanentes en las paredes.
1. Textiles que suavizan el ambiente
Las alfombras delimitan zonas dentro de una misma habitación y generan una sensación cálida en el piso, además de trasladarse fácilmente en la próxima mudanza. Los cojines con diferentes texturas y tonalidades transforman por completo el sofá o la cama sin intervenir en la estructura del inmueble.
2. Paredes personalizadas sin taladro
Cuadros, fotografías y objetos decorativos se fijan con ganchos y cintas adhesivas removibles, que no dejan huecos ni manchas al retirarlos. Los estantes livianos funcionan de la misma manera: se instalan y se quitan sin dejar rastro, sumando tanto estilo como espacio funcional para guardar objetos.
Papeles pintados y adhesivos removibles también son una alternativa para renovar los espacios sin dañar la pintura, según especialistas en decoración.
3. Plantas que dan vida al rincón
Incorporar plantas es una de las formas más efectivas para aportar frescura y calidez a cualquier sector del hogar. Variedades de bajo cuidado, como suculentas, potos y helechos, se adaptan bien a un apartamento y no necesitan patio ni luz solar directa para crecer.
4. Iluminación cálida en lugar de la del techo
El cambio de iluminación transforma por completo el ambiente. Lámparas de pie, veladores y tiras de luz LED con tonalidad amarilla, más cálida, no requieren instalaciones eléctricas nuevas y generan una atmósfera más acogedora que la iluminación fría de fábrica en los apartamentos arrendados.
5. Orden que también decora
Canastos, organizadores y cajas decorativas resuelven la falta de armarios y, al mismo tiempo, suman estética al conjunto. Un espacio organizado con estos elementos transmite mayor comodidad, aunque el apartamento sea pequeño.
6. Cambios simples y de bajo costo
Cortinas, fundas de cojines, toallas y juegos de sábanas definen el estilo del ambiente y se reemplazan sin gastar demasiado. Una paleta de colores coherente entre estos elementos ya genera una sensación de armonía en toda la casa.
Aunque los muebles hechos a medida no son recomendables en inmuebles alquilados, las opciones modulares y portátiles ofrecen funcionalidad sin comprometer el contrato de alquiler.
7. Rincones pensados con propósito
Un sillón junto a un velador para leer. Un escritorio bien organizado para trabajar o un espacio reservado para plantas y objetos favoritos hacen que el apartamento se sienta más propio y funcional. Estos pequeños ambientes dentro del ambiente principal le dan al lugar un aire más habitado y con historia propia.













