La selección brasileña sufrió más de lo previsto ante una selección marroquí que volvió a demostrar por qué fue una de las grandes revelaciones del mundial pasado.
El organismo que regula las reglas del fútbol dio luz verde a una nueva normativa que permitirá sancionar con tarjeta roja a los jugadores que se cubran la boca para ocultar insultos.
El futbolista argentino recibió seis partidos de suspensión por conducta discriminatoria, tres se cumplirán de forma efectiva y el resto queda condicionado.