prejuicios | Vistazo

Caras vemos, juicios hacemos

  El cerebro trabaja cuando vemos un rostro nuevo y espontáneamente determina si este puede resultar confiable o no. La tendencia de juzgar a alguien por su cara es común entre diferentes culturas y épocas históricas.

El cerebro hace juicios de valor dependiendo de las características físicas de los rostros que conocemos. Hay caras que inspiran más confianza que otras.