Los peligros del reto ‘rompecráneos’ que dejó graves lesiones a adolescente guayaquileño | Vistazo

Los peligros del reto ‘rompecráneos’ que dejó graves lesiones a adolescente guayaquileño

Gabriela Pinasco Martes, 11 de Febrero de 2020 - 15:33
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En pleno auge de las redes sociales, los llamados retos o “challenge” se han vuelto una curiosa y aceptada forma de interacción dentro de la comunidad digital. Su finalidad es cumplir con un desafío o seguir una tendencia, como lo fueron en su momento el Ice Bucket Challenge, o el reciente Dolly Parton Challenge. 
 
Sin embargo, algunos de estos desafíos pasan de inofensivos a extremadamente peligrosos. Es el caso del que ha sido bautizado como “Rompecráneos”, y que crece en América Latina a través de la red social Tik Tok. Su más reciente víctima en Ecuador es un adolescente guayaquileño que tuvo que ser hospitalizado por las graves lesiones que le dejó el golpe. 
 
La madre del menor decidió contar a través de una carta en Facebook lo que sucedió a las 8 de la mañana del pasado 30 de enero: “Estaba en el colegio, terminó la primera hora de exámenes y tenían que ir a otra aula, en el momento que salían, estando el inspector en la puerta, 2 compañeros le dicen: Alexis hagamos un video de baile, tú salta lo más alto que puedas y nosotros empezamos a bailar, mi hijo inocente de lo que le iban a hacer, salta y ellos en el aire le patean las piernas provocando que Alexis caiga de espaldas en las baldosas y quede inconsciente”.
 
Alexis fue atendido en la enfermería de la unidad educativa y luego trasladado a un hospital del norte de Guayaquil, en donde despertó pasado el mediodía. Hoy se encuentra estable en casa, pero deberá seguir una larga rehabilitación por las lesiones que le dejó la caída. Según la neuróloga que lo atendió, una vez que se desinflame el cerebro es probable que aparezcan pequeños derrames, de hecho tiene uno en el oído izquierdo, pero el pronóstico de los médicos a futuro es favorable. 
 
“No se acuerda del accidente, no se acuerda de un evento que tuvo su hermana hace un año y medio atrás que estuvo en el hospital, no se acuerda de la foto que se tomaron cuando salió ella del hospital, pero sigue evolucionando bien”, dijo la madre de Alexis a Revista Vistazo. 
 
Según el neurólogo Arturo Carpio, quien fue presidente de la Sociedad Médica de Neurología del Ecuador, existen tres tipos de lesiones cerebrales que se pueden derivar de un golpe como el de Alexis: una conmoción, una contusión y una hemorragia cerebral. Una de las características de la contusión es precisamente la pérdida del conocimiento y de la memoria, "pueden perder la memoria minutos u horas antes del golpe o después del golpe, no llegan a recordar nunca esos momentos, dependiendo de la gravedad de la contusión”. 
 
Carpio está al tanto del llamado reto ‘rompecráneos’, sobre el cual advierte que puede producir lesiones graves en el cerebro por tratarse de golpes directos en la región occipital contra el suelo, lo que asegura “tiene un altísimo riesgo de producir además de fractura del del cráneo, hemorragias internas, hemorragias parenquimatosas o hematomas que pueden requerir incluso una operación”. 
 
A pesar de las lesiones que sufrió Alexis, el caso no será judicializado pues la madre considera que los chicos que hicieron caer a su hijo, son también “víctimas” de las redes sociales: “ellos están fuera de la realidad, las redes sociales los tienen viviendo una fantasía y lamentablemente no nos damos cuenta hasta que pasan desgracias de este tipo, gracias a Dios mi hijo se está recuperando”. 
 
Ella espera que la noticia se dé a conocer para que otros padres y escuelas tomen este doloroso episodio como un aviso de los peligros a los que los jóvenes de hoy se ven expuestos a través de la tecnología y las redes sociales. “Emulemos un poco las reglas con las que nos criaron a nosotros, no puede ser que a título de una mentalidad abierta dejemos de ser padres y nos convirtamos no solo en amigos sino en alcahuetes, no se trata de restricción, se trata de dedicarles tiempo, de saber qué hacen, de saber qué piensan”. 
 
A partir de esta noticia, el Ministerio de Educación decidió hacer un llamado de atención a la comunidad educativa para evitar este tipo de prácticas que ponen en riesgo la salud física y emocional de las personas, y encomendó a los padres de familia a mantener un diálogo activo con sus hijos e hijas.  
 
El propio Alexis comentó a su madre que espera que el evento que vivió, “sirva para que no le pase a otros chicos, si yo hubiera sabido que ese era el reto, jamás hubiera saltado…”. 

 

¿Cuál debe ser el rol de los padres?

De acuerdo con la psicóloga clínica con experiencia en el ámbito educativo, Blanca Nájera, los padres deben mantenerse informados de lo que hacen sus hijos e hijas y de los contenidos a los que podrían verse expuestos en la web, ya que retos como el “rompecráneos” se difunden fácilmente y masivamente a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería como whatsapp o por correo electrónico. 
 
Nájera recalca que en la adolescencia los chicos se encuentran en un proceso de descubrimiento en el que empiezan a construirse como individuos, por lo que siempre estarán luchando por ir un poco más allá del límite e incluso comienzan a comparar los modelos de crianza de sus padres, con los de otras figuras de autoridad. 
 
“Con el adolescente siempre es importante mantener el límite, ver cómo uno mantiene ese rol de autoridad, pero tampoco puede ser la autoridad por la autoridad porque entonces se vuelve autoritarismo, la autoridad va de la mano de la comunicación, de que el chico comprenda por qué existen estas normas”, comenta. 
 
Respecto al mencionado reto, la psicóloga indica que este se encuentra en la categoría de ‘incidentes de violencia’, para los cuales el Ministerio de Educación tiene trazada una ruta de acción en escuelas y colegios. Pero enfatiza que si bien las instituciones educativas deben trabajar a partir de la prevención, con charlas y talleres, los padres juegan el rol más importante:  
 
“Es en estos casos cuando es más importante la intervención de los padres, ver qué está viendo y haciendo tu hijo en casa, cómo te relaciones con él, mantener la comunicación. Muchas veces los padres no tienen unas líneas de comunicación con sus hijos o no les dan esa apertura, o el chico pasa horas solo y en la computadora, así que él o ella empiezan a verse en una situación donde no hay un control o límite, sin alguien que los pueda guiar”.  
 
Una forma de trazar esos límites, según la experta, es responsabilizar a los adolescentes de sus actos a través de una disciplina positiva y del ejemplo, ya que al vivir en una sociedad normada, “el padre también tiene reglas que debe asumir, entonces se transmite esa relación con la norma, con la autoridad, con lo que se permite y lo que se prohíbe”. 
 
Pero principalmente debe estar la comunicación: “Cuando se mantiene una comunicación con los chicos en algún momento salen estas conversaciones, entonces se puede ir guiando por ahí, sosteniendo un canal de comunicación con los adolescentes, que ellos sientan que puedan tocar estos temas con los padres, y si veo que mi hijo está involucrado en situaciones que pueden estar vinculadas a hechos de violencia, ahí vamos poniendo los límites”.
 
Adolescentes, redes sociales y salud mental
Frente a los indudables aspectos positivos de las herramientas digitales en la educación, es importante medir también los efectos negativos que pueden tener en los jóvenes. Un reciente estudio de investigadores canadienses, publicado en la revista médica CMAJ, concluyó que el incremento de problemas mentales entre los jóvenes durante la última década ha discurrido de forma paralela al rápido aumento del uso de móviles y de medios sociales entre los menores. 
 
En hospitales de Estados Unidos y de Canadá, el número de hospitalizaciones de adolescentes y niños por intentos de suicidio o ideas de suicidio, así como autolesiones, se duplicó entre 2008 y 2015, años en los que empezaron a surgir las redes sociales que dominan hoy el mercado digital.  
 
Una revisión sistemática de 20 estudios reveló que el uso de las redes sociales estaba asociado a preocupaciones con la imagen corporal y desórdenes alimenticios. En una de esas investigaciones, las jóvenes registraron un empeoramiento de su humor tras solo 10 minutos en Facebook.
 
Otro estudio destacó el vínculo entre el uso de Facebook con una mala salud mental y escasa satisfacción vital; mientras que varios estudios muestran que elevadas proporciones de adolescentes son adictos a sus celulares.
 
Ante las pruebas abrumadoras, los investigadores canadienses sugieren que los médicos que traten a jóvenes con enfermedades mentales recomienden "la reducción del uso de medios sociales e internet en vez de abstinencia", pero que no lo prohíban.
 
"Dada la importancia de implicar a la juventud en mitigar los daños potenciales de los medios sociales, un planteamiento prohibicionista sería contraproductivo", añadieron los investigadores.