La diabetes y los mitos que existen alrededor de la insulina | Vistazo

La diabetes y los mitos que existen alrededor de la insulina

Vida moderna

La diabetes y los mitos que existen alrededor de la insulina

EFE / Redacción Jueves, 14 de Noviembre de 2019 - 11:18
Los pacientes con diabetes dejan de producir insulina, la hormona que regula la glucosa en sangre, luego de seis años de haber sido diagnosticados, según especialistas.
 
La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por la alta concentración sanguínea de glucosa debido a que el cuerpo no produce o no utiliza adecuadamente la insulina, una hormona que ayuda a que las células transformen la glucosa en energía.
 
Esta enfermedad puede adoptar dos formas: la diabetes tipo 1, en la que se requiere de insulina para sobrevivir; y la de tipo 2, donde esta substancia sólo es requerida en algunos casos y con el fin de evitar complicaciones como la ceguera y la insuficiencia renal.
 
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora este 14 de noviembre, la especialista en endrocrinología y nutrición, Irma Ceja, explica que el páncreas, órgano encargado de segregar la insulina, deja trabajar adecuadamente.
 
Esto, señaló, sucede después de seis años del diagnóstico y las consecuencias son que el paciente "va a estar eternamente mal controlado de su diabetes, teniendo mayores complicaciones y tomando muchas pastillas que ya no sirven porque ya no produce insulina".
 
La especialista explicó que esto se debe a los mitos que existen alrededor de la insulina, a la cual los pacientes consideran como una sustancia que no es natural; sin embargo, la especialista enfatizó que es "mucho más natural que cualquier pastilla hecha con químicos".
 
Contó que la gente teme a usar la insulina "por miedo a quedar ciegos" pero la doctora subrayó que la ceguera sucede debido a las complicaciones que derivan de un mal control en la diabetes.
 
Enfatizó que el uso de esta sustancia debería de aumentar hasta en un 70% en los pacientes diabéticos, dependiendo de los años que lleva una persona con el diagnóstico.
 
Todas las personas que tiene algún factor de riesgo tal como herencia, obesidad, colesterol o triglicéridos altos, fumadores y sedentarios, deben realizarse una prueba de glucosa.
 
A diferencia de otras enfermedades crónicas, la diabetes es un padecimiento que se puede controlar para evitar complicaciones y tener una mejor calidad de vida.
 
Lo único que se requiere para ello, es información para que el paciente conozca que con cambios de hábitos y estilos de vida saludable se puede controlar esta enfermedad.
 
El sobrepeso, la escasa actividad física y el crecimiento demográfico han provocado que el número de personas con diabetes se haya multiplicado por cuatro en los últimos 39 años, con lo que el número de enfermos ha llegado a los 420 millones, informó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
Según Gojka Roglic, responsable del programa de la OMS para el control de la diabetes, pese a que la mayoría de personas diabéticas son adultos, el problema de obesidad y la mala alimentación "está provocando que esta enfermedad aparezca en grupos cada vez más jóvenes".
 
Aunque el aumento de la diabetes es global y se ha convertido en la séptima causa de muerte, la organización destacó que el crecimiento es más acelerado en países de ingresos medios y bajos, donde la prevalencia de la enfermedad también es mayor que en los países ricos.