¿Cómo se vuelve a ser mujer luego de ser madre?: un testimonio | Vistazo

¿Cómo se vuelve a ser mujer luego de ser madre?: un testimonio

Vida moderna

¿Cómo se vuelve a ser mujer luego de ser madre?: un testimonio

*Paulina Simon Viernes, 10 de Mayo de 2019 - 20:16
Hace 8 años tuve hijos y la existencia cambió. Tuve dos varones, criaturas inagotables, incontenibles, inevitables. 
 
Durante los primeros años de vida de estos dos seres sentí cómo si la mía se hubiera pausado, cómo si todo lo que alguna vez fui hubiera quedado enterrado debajo de capas y capas de pañales, vómitos, llanto, malas noches, ropitas pequeñitas sucias, tiernas mediecitas sin par, juguetes de tina, platitos, tacitas y así una cantidad enorme de pequeñas cosas.
 
Así también, una cantidad gigantesca de sentimientos encontrados: “te amo, no te soporto”, “eres el bebé más bello del mundo, siento que no puedo más con esto”, “ser madre es bello, no entiendo porqué se me ocurrió ser madre”. 
 
Cada segundo del día una nueva inconsistencia, un nuevo estado de ánimo, una nueva confusión.
 
El corazón más grande para amar, para verles sonreír por primera vez, el primer diente, los primeros pasitos, el épico primer cumpleaños.
 
La mente agobiada por la angustia de la supervivencia, la amenaza fantasma de la muerte de cuna, el susto de haberlos dejado caer, el terror de la primera fiebre, el miedo a casi todo, al aire frío, la tos, el atoramiento, las mesas con filos puntiagudos. 
 
Todo el tiempo el cuestionamiento: ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Estará sano? ¿Irá a ser feliz? Y alguna que otra noche mientras los dos niños duermen me pregunto: ¿Algún día volveré a ser yo? ¿Volveré a tener tiempo para pensar en algo que no sean los bebés? ¿Podré tener una conversación adulta? ¿Adelgazar?  ¿Tener vida propia?
 
Han pasado 8 años. 8 días de la madre llenos de cartulinas con una huella de una manito o una patita con acuarela, collares hechos de cereales y fideos, cosas hechas de tubos de papel higiénico y también 8 años de incertidumbre sobre cuánto dura el oficio de madre y si es para toda la vida, ¿Cuánto dura toda la vida?
 
Cada nuevo año de madre es, sin embargo, un poco más sencillo en muchos aspectos. Los hijos crecen, conversan, te abrazan, te agradecen por cosas, escriben, leen, se vuelven seres autónomos, pensadores, rebeldes.
 
Siguen siendo inagotables, pero yo poco a poco vuelvo a ser yo, un poco la de antes, pero reforzada, sobreviviente, con ánimos de seguir y de ser cada día La madre que puedo ser.    
 
 
*Paulina Simon es documentalista y escritora del libro "La madre que puedo ser"