La belleza de hoy es diversa | Vistazo

La belleza de hoy es diversa

Vida moderna

La belleza de hoy es diversa

Diana Romero | [email protected] Viernes, 11 de Enero de 2019 - 13:07
La vida de Denisse García, de 32 años, transcurre entre su vida de emprendedora y publicista, los eventos de moda a los que asiste, los flashes de diferentes fotógrafos que la buscan para sus producciones, las imágenes de los diferentes looks que postea en redes sociales, además de los videos que sube a su cuenta de Instagram. Hace algunos meses, la banda ecuatoriana “Man de barro” la seleccionó -a ella y a otras dos modelos guayaquileñas- para que sea la imagen promocional de su nuevo disco “Let’s go sexy”.
 
Es que Denisse no solo se siente sexy. Lo es. Es bloggera y maneja la página “The Curvy Corner”, un espacio creado por ella para mujeres como ella. Luego de algunos meses a dieta y de seguir un régimen estricto, hoy pesa 180 libras. Desde aproximadamente los 18 años hasta sus 32, su peso ha ido en aumento constante hasta llegar a las 232 libras. Encontrar moda que se ajuste a su cuerpo y a sus medidas nunca fue una tarea sencilla, y así nació su proyecto.
 
Dennise García en una sesión fotográfica que es parte de su proyecto "The Curvy Corner". Foto: Cortesía
 
Su intención, además de ayudar a otras mujeres de tallas grandes a verse y sentirse mejor con sus cuerpos, es impulsar en Ecuador una tendencia de empoderamiento femenino que se desarrolla mundialmente desde hace algunos años: el “body positive”. Significa que las mujeres con una belleza que va más allá del canon estético del 90-60-90 se sientan a gusto con sus medidas, mediante la aceptación, la incorporación de hábitos saludables y el amor propio.
 
Abrir paso a esta belleza diversa es una tendencia que ha crecido en Ecuador, no solo con la existencia de bloggers e influencers en este tema, sino con el nacimiento de marcas de ropa orientada a tallas grandes y pasarelas de moda donde se incluye a mujeres ‘curvy’. Las formas de entender esta u otras representaciones de lo bello ha evolucionado con el paso de los años y esta es tan solo una muestra de aquello.
 
 

 
Las nociones de la belleza en el paso del tiempo son mutables, explica Lucía Pérez, máster en Sociología por la Flacso. “En los 50 una mujer bella era una mujer voluptuosa, con caderas y pechos grandes, porque estaba asociada a la maternidad y a la capacidad reproductiva. Es lo que socialmente se buscaba en una mujer, era en ese tiempo su rol más relevante. Eso empezó a cambiar por las luchas feministas. Ahora el rol principal de la mujer ya no es la maternidad, sino que tenemos a esta mujer libre, sensual, que además de ser ejecutiva, guapa, bronceada, lo tiene todo. Las representaciones estéticas aluden a esas nuevas dinámicas”, explica.
 
Sin embargo, pese a estos cambios y procesos, existe también una tensión entre la homogenización y la globalización de la belleza. El filósofo coreano Byung-Chul Han, en su texto “La agonía del Eros” se refiere a este tema. “Comparamos de manera continua todo con todo y así lo nivelamos para hacerlo igual (...) Todo es aplanado para convertirse en objeto de consumo”, indica.
 
“En el infierno de lo igual, al que la sociedad actual se asemeja cada vez más, no hay ninguna experiencia erótica. Esta presupone la asimetría y la exterioridad del otro”, complementa el filósofo. Pérez explica que por esta dicotomía entre lo igual y lo diferente nace la necesidad de reafirmar la diversidad de la belleza.
 
Jeff Veliz, productor de moda de un medio de comunicación local, es cercano a este tema. En su trabajo busca privilegiar lo diverso y la belleza que se escapa a lo tradicional. Por eso muestra mujeres afrodescendientes, con rasgos faciales fuertes, con el cabello alborotado, imperfectas, con una estética alternativa. Para él, la sociedad - y también la moda- ahora se enfocan en una belleza y una representatividad que antes nadie se detenía a mirar.
 
Jeff Véliz, durante una de sus producciones fotográficas. Foto: Cortesía
 
“La moda es aspiracional, sin ese factor no sería tan visible. La industria lo llevaba a los cuerpos blancos y chicas rubias de más de un metro con ochenta, que representan una parte minúscula de la sociedad. La gente consume lo que la hace sentirse identificada. Si bien lo que hago sigue siendo aspiracional, mi propósito es que vean como meta no a la chica rubia imposible, sino quizá a una mujer negra, más cercana a cómo somos en realidad, para que esa parte se sienta representada”, explica.
 
Para él, estos cambios de paradigmas en cuestiones de belleza están determinados por el protagonismo que tiene la Generación Z o los centennials -nacidos entre 1995 y 2010- en la toma de decisiones. Para Jeff, se trata de un grupo que tiene una mayor conciencia social y política, con mayor flexibilidad en sus criterios. Con esto coincide Dennisse García. “Los babyboomers (1946 - 1964) pensaban que una mujer gorda nunca podría encontrar trabajo o pareja, que de alguna forma eran personas con menores posibilidades en la vida. Las generaciones más jóvenes tienen una visión más inclusiva de la belleza”, asegura.
 
Pero, ¿finalmente dónde radica lo hermoso en un cuerpo?. El asesor de imagen y experto en reinas de belleza, Marco Tapia, afirma que más allá de las tendencias, los cambios de cada época, la cantidad de libras o las modificaciones en los estilos de peinado y maquillaje, la belleza es esa característica que causa algún impacto y que te obliga a devolver la mirada, y que por supuesto, se trata de un capital simbólico y sobre todo, subjetivo. Con él coincide Andrea Espinoza, fotógrafa profesional. En su estudio, llamado DZ, trabaja con modelos que muestran una belleza poco usual, pero también una actitud de apertura y confianza, que permite que esos rasgos luzcan mejor en una foto. “Me gusta fotografiar personas que tengan los pómulos y las cejas muy marcadas, el rostro y las expresiones fuertes y algunas características inusuales, como el exceso de pecas por ejemplo. Para mi la belleza radica en estos detalles”.
 
Kathy García, una de las modelos de Andrea Espinoza. Foto: DZ Estudio