Eres lo que escuchas | Vistazo

Eres lo que escuchas

Vida moderna

Eres lo que escuchas

Luis Medina | [email protected] Viernes, 19 de Febrero de 2016 - 10:53
Si gusta del rock o si prefiere el reggae, su gusto musical lo delata. La música está vinculada a la identidad, sugieren investigaciones psicológicas.
 
¿Qué tipo de música escucha? Aunque en apariencia es una pregunta inocente, la interrogante dispara una dosis de ansiedad hacia quien debe responderla. Existen respuestas seguras, pero también están los gustos difíciles de admitir dependiendo de cada situación: ¿confesaría que disfruta del reguetón cuando conversa con un grupo de aficionados de Mozart? ¿Revelaría a sus compañeros de trabajo que se sabe todas las canciones de Justin Bieber? Si normalmente oculta parte de esta información es porque sospecha que su gusto musical revela algo más que sus preferencias en la materia. Y está en lo cierto. Su gusto musical da pistas sobre quién es usted.
 
La música que cada persona escucha está relacionada con su identidad misma, sugieren diversas investigaciones psicológicas. Una de las más extensas, un estudio realizado en 2010 en Reino Unido, para el que se consultó a más de 36 mil personas de 60 países diferentes, determina que se puede inferir “mucho” sobre la personalidad y el estilo de vida de un individuo solo con examinar hacia dónde apuntan sus hábitos melómanos. Porque, claro, es distinto hablar de un fan del blues o de un fan del rap. Asimismo, los amantes de la ópera suelen ser diferentes que los seguidores del pop. Y por supuesto, un abismo distancia a los fanáticos del heavy metal con los del reggae.
 

Según la Universidad de Cambridge, las preferencias musicales
también revelan los estilos de pensamiento de cada individuo.
 
Las preferencias musicales se relacionan con la forma en que se viste una persona, con cómo habla y con los lugares que frecuenta. En consecuencia, no es sorpresa que la personalidad esté vinculada con  ellos, explica Adrian North, académico de la Universidad de Curtin (Australia) y autor del estudio mencionado. Los resultados de su investigación sugieren que el tipo de música que escucha una persona puede revelar qué tipo de persona es. Es por esto que algunas son “defensivas” cuando hablan de lo que les gusta escuchar: sus gustos están ligados a cómo se ven a sí mismos en la vida.
 
RITMO Y PERSONALIDAD
 
Bajo estos parámetros un rockero es por definición diferente a un rapero: sus personalidades tienden a ser tan distintas como lo que escuchan. Así lo concluyó North a través de un experimento en el que 36.518 participantes calificaron sus gustos por 104 estilos musicales diferentes y llenaron un formulario sobre personalidad. Con esta información, el investigador determinó un cuadro para especificar qué rasgos se relacionan con qué géneros musicales generalmente. El análisis indica datos como que los fanáticos del blues suelen ser creativos, extrovertidos, gentiles y tranquilos. Los amantes de la música clásica, en cambio, tienden a ser más introvertidos, mientras que los seguidores del country se destacan como trabajadores.
 
La investigación de North no es la única que ha relacionado rasgos de la personalidad con géneros musicales. Alexandra Langmeyer, académica de la Universidad Bundeswehr de Múnich (Alemania), también ha profundizado en el tema. En 2012, con una muestra de jóvenes alemanes de entre 21 y 26 años, corroboró hallazgos anteriores, que sostienen que los individuos abiertos a nuevas experiencias prefieren música reflexiva y compleja (como la clásica) y música intensa y rebelde (como el rock), mientras que las personas con rasgos neuróticos se inclinan por lo contrario: disfrutan de ritmos más animados y populares como el pop.
 
ESTILO DE PENSAMIENTO
 
Pero lo que la música dice de nosotros no se queda solo en la personalidad. Según investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), las preferencias musicales también ofrecen revelaciones sobre los estilos de pensamiento de cada individuo. Su estudio, publicado en la revista científica online PLOS One el año pasado, señala que las personas se pueden clasificar en dos grandes grupos dependiendo de su estilo ‘cognitivo’: empatizadores y sistematizadores. Los primeros, que tienden a empatizar, basan su comportamiento en “identificar, predecir y responder apropiadamente a los estados mentales de los demás”. Los segundos, que sistematizan, se enfocan en “identificar, predecir y responder al comportamiento de los sistemas que los rodean analizando las reglas que los gobiernan”.
 

Según estudios, los fanáticos del blues suelen ser creativos y gentiles,
en cambio los amantes de la música clásica tienden a ser introvertidos.
 
Quienes tienen estilos cognitivos diferentes también tienen gustos musicales diferentes, sostiene David Greenberg, autor  del informe, doctorando en psicología en Cambridge y –además– músico de jazz formado en Nueva York. Los empatizadores, dicen las conclusiones de su análisis, prefieren la música melodiosa: el blues o el rock suave, por ejemplo. También son adeptos de los atributos sonoros cálidos, sensuales, tristes y profundos emocionalmente: valoran la música poética, relajada y reflexiva. A diferencia de ellos, los sistematizadores optan por la intensidad del punk, el heavy metal y el rock pesado. Su estilo de música es fuerte, tensa, excitante, animada y a la vez compleja.
 
La vinculación entre música e identidad tiene implicaciones para los sectores comerciales y de marketing, que regularmente usan melodías para impulsar el consumo. “Cuando pones música lenta en un supermercado la gente tiende a recorrer las perchas más lentamente, mirando más productos”, indica un documento de la universidad británica Heriot Watt, que predice que esta parsimonia resulta en ventas entre un 10 y 20 por ciento mayores. Además, agrega Adrian North, deducir la personalidad de los compradores solo con saber qué música disfrutan ofrece una ventaja estratégica: saber qué decirles para hacerlos comprar.