El proyecto Atahualpa: un estudio sin precedentes | Vistazo

El proyecto Atahualpa: un estudio sin precedentes

Vida moderna

El proyecto Atahualpa: un estudio sin precedentes

Pilar Ortiz | [email protected] Lunes, 09 de Noviembre de 2015 - 10:33

Una parroquia de Santa Elena se ha convertido en el laboratorio para estudiar por primera vez las distintas enfermedades que aquejan a una población originaria de Latinoamérica.

Dice que la vida en la parroquia ha mejorado mucho desde que ellos empezaron a venir. Adelina Borbor vive en Atahualpa, península de Santa Elena, y se refiere al equipo de profesionales de la salud que desde hace tres años desarrolla el Proyecto Atahualpa, el más importante estudio sobre salud cardiovascular y cerebrovascular realizado en Ecuador y probablemente en la región.

Una inversión cercana al millón de dólares por parte de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, UEES, ha permitido que un grupo liderado por el neurólogo ecuatoriano Óscar Del Brutto Perrone haga una exhaustiva investigación de la salud de la población de Atahualpa para determinar la prevalencia y la incidencia de los accidentes cerebrovasculares, alteraciones cognitivas, enfermedades del sueño y cardiopatía isquémica.


El neurólogo Óscar Del Brutto Perrone lidera el Proyecto Atahualpa desde su
inicio, aquí junto a un paciente y a los especialistas de la Academia Americana
de Neurología que visitan la sede del proyecto cada año.

La importancia de este estudio radica en que ofrece por primera vez una evaluación rigurosa en metodología y en ejecución, sobre estos aspectos de la salud en una población rural latinoamericana. Hasta ahora solo existía este tipo de investigaciones realizadas en grupos con otros componentes raciales, por lo que muchas de las deciparasiones de salud pública en Latinoamérica se tomaban de acuerdo a los estudios disponibles, sobre todo, los realizados en poblaciones caucásicas.

Los resultados que arroje el Proyecto Atahualpa permitirán diseñar e implementar estrategias en salud pública más acordes con la realidad de los pacientes locales, basadas en los factores de riesgo reales de la población, lo cual producirá beneficios en el costo-efectividad de la inversión.

¿CÓMO FUNCIONA?

El Proyecto Atahualpa está estructurado en tres etapas. La primera incluye las visitas puerta a puerta con cuestionarios muy detallados que responden los habitantes de más de 40 años de edad sobre sus hábitos y condiciones de salud. Luego, el equipo de médicos confirma los resultados obtenidos a través de consultas y exámenes, después de lo cual se analizan los casos sospechosos de las enfermedades previamente mencionadas.

Posteriormente los pacientes viajan a Guayaquil para realizarse exámenes más sofisticados (como resonancias magnéticas) en la Clínica Kennedy. “Al momento la primera etapa está prácticamente terminada”, señala el doctor Del Brutto y explica que la siguiente es la de seguimiento, en la que se continúan analizando los casos después de tres, cinco y hasta 10 años, es cuando se hacen análisis de la incidencia. Y, en la tercera etapa se analizan los hallazgos, se buscan respuestas y causas.

HALLAZGOS IMPORTANTES

Uno de los puntos fundamentales que ha quedado registrado en este estudio es la dieta de los pobladores. Básicamente es alta en consumo de pescado con grandes niveles de Omega 3 (sardinas, macarelas, pinchaguas y dorado, asados o en sopas), igualmente alta en ingesta de frutas y vegetales. Gracias a este proyecto se pudo realizar un estudio comparativo sobre la salud cardiovascular de un grupo de habitantes de Manhattan de origen hispano y los nativos de Atahualpa. “Encontramos que los parámetros de salud cardiovascular, son mucho mejores acá, por el tipo de alimentación, menos sedentarismo, bajo nivel de tabaquismo, sin embargo detectamos una paradoja: pese a tener mejor salud cardiovascular en general, encontramos una alta prevalencia de accidentes cerebrovasculares”, explica el doctor Del Brutto. Esta paradoja los llevó a considerar factores de riesgo no tradicionales, (los tradicionales son la presión arterial alta, el colesterol y azúcar elevado, tabaquismo, sedentarismo).

Uno de los factores no tradicionales de riesgo cardiovascular es la inflamación crónica. Estos procesos que duran largos períodos van lesionando las arterias, incluidas aquellas del cerebro y el corazón. En el caso de la población de Atahualpa se encontró que los habitantes de más de 60 años tenían como promedio 10 piezas dentales. “Esto quiere decir que durante sus últimos 20 años, el individuo promedio ha estado sometido a procesos de extracción e inflamación repetitivos, ya que en poblaciones rurales cuando una pieza dental presenta problemas, no se recurre a tratamientos de endodoncia sino que se procede directamente a la extracción, que produce un tipo de inflamación que puede durar hasta seis meses”, menciona el doctor Del Brutto y agrega que la población también presenta otros tipos de inflamación crónica en las vías respiratorias causadas por la inhalación de polvo y aserrín (la fabricación de muebles es una de las actividades más comunes en Atahualpa).


La UEES ha invertido aproximadamente un millón de dólares
en este proyecto que ha concitado la atención y el interés
de la comunidad científica internacional. 

Otro importante hallazgo del estudio está relacionado con el tipo de arterias que se deterioran en este grupo étnico. Para comprenderlo hay que partir del hecho que el cuerpo humano tiene tres tipos de arterias: de gran calibre (como la aorta), de mediano calibre (como las del cuello, brazos y piernas) y de pequeño calibre (las microarterias cerebrales y coronarias). La población anglosajona tiende a sufrir deterioro de las arterias de mediano y gran calibre, en cambio en la población africana y asiática el daño aparece más en arterias de pequeño calibre. Los estudios realizados en Atahualpa han detectado un patrón diferente: las arterias que tienden a sufrir daño son tanto las de mediano como las de pequeño calibre. Esta podría ser la respuesta a porqué hay una elevada prevalencia de accidentes cerebrovasculares, si los pobladores muestran buena salud cardiovascular.

Más allá del objetivo principal del Proyecto Atahualpa de contribuir a la optimización de las estrategias de salud pública nacionales, su proyección es mundial, ya que está permitiendo a los médicos que ejercen en Norteamérica y Europa, conocer los factores de riesgo y la mejor manera de tratar a los casi 30 millones de migrantes de origen latinoamericano que hasta ahora eran abordados terapéuticamente como si fueran caucásicos.

ATAHUALPA PUERTAS ADENTRO

En el documento que presenta el proyecto se menciona que esta parroquia fue seleccionada como base para el estudio porque es muy representativa de las poblaciones rurales de la Costa ecuatoriana y por ser una comunidad más bien cerrada, sus pobladores no migran, ni reciben migración. Gran parte de sus pobladores nunca han visitado ciudades grandes, ni siquiera Guayaquil, que se encuentra a 100 kilómetros.


La calidad de los muebles fabricados en Atahualpa ha obtenido
reconocimiento nacional. Para muchas familias, desde hace varias
generaciones, esta actividad ha sido su principal fuente de sustento.     

Está localizada a nivel del mar, a 12 kilómetros del océano Pacífico. Tiene un clima cálido y seco, con 12 horas de luz solar durante los 12 meses del año y lluvias escasas de enero a abril. Más del 95 por ciento de los pobladores son nativos o mestizos y su dieta es alta en consumo de pescado y carbohidratos pero baja en carnes rojas, grasas poliinsaturadas de otro tipo y productos lácteos. La mayor parte de la población es de escasos recursos, los hombres trabajan en carpintería, agricultura o como temporeros, las mujeres trabajan en las labores domésticas en sus casas.

En un censo realizado por personal del proyecto antes de comenzar el estudio, se encontraron las siguientes cifras: 2.548 residentes, de los cuales 966 tenían más de 40 años de edad.

La mayoría de viviendas tienen electricidad y agua potable. Los habitantes se trasladan caminando o en bicicleta, muy pocos tienen vehículos. No existen locales de comida rápida y la mayoría come en su propia casa. Atahualpa tiene un centro de salud del Ministerio de Salud con dos médicos generales, dos enfermeras, un odontólogo y un obstetra.

Fuentes: Proyecto Atahualpa: metodología y definiciones operacionales.
International Journal of Stroke, 2014.