Caras vemos, juicios hacemos | Vistazo

Caras vemos, juicios hacemos

Luis Medina | [email protected] Viernes, 20 de Noviembre de 2015 - 16:09
Facebook
Twitter
Email

El cerebro hace juicios de valor dependiendo de las características físicas de los rostros que conocemos. Hay caras que inspiran más confianza que otras.

¿Podría confiar en alguien tan solo con mirarlo a los ojos? Aunque piense que no, es probable que su decisión de confiar o no dependa mucho de esa primera mirada. Investigaciones neurológicas han demostrado que, para bien o para mal, las personas hacemos juicios instantáneos sobre los demás y estos nos guían hacia cómo sentirnos con respecto a ellos. La clave de estos juicios reside en el rostro de la otra persona. Estos datos sugieren que, en efecto, existen caras que naturalmente inspiran confianza, así como caras que provocan desconfianza e incluso temor.

El cerebro se encarga automáticamente de evaluar la cara de una persona, determinando si esta es de fiar o no en un proceso inconsciente. Así lo explica Alexander Todorov, académico de la universidad de Princeton, quien ha investigado la infinidad de mensajes que puede transmitir un rostro por sí solo. Para este especialista, la importancia de entender los juicios de valor que se hacen con solo mirar a los demás, reside en las consecuencias que estos pueden tener en la vida diaria.


 ¿En quién confiar? De todos los tipos de rostros y expresiones posibles,
un catedrático de la Universidad de Princeton determinó que una boca en
forma de U, (con las comisuras hacia arriba) y ojos con expresión de
sorpresa son los que se perciben como confiables.

Un estudio de 2005 publicado en la revista especializada Science encontró que, por ejemplo, analizar la confiabilidad de un político por su cara puede predecir el éxito que tendrá en las elecciones. En esa investigación se pidió a un grupo de participantes que eligiera a los candidatos “más competentes” basándose únicamente en sus retratos fotográficos. Los resultados determinaron que los candidatos elegidos fueron los que, en su mayoría, luego resultaron ganadores en las elecciones reales. Las conclusiones señalan que solo tomando en cuenta el “valor facial” de cada aspirante, se puede predecir su éxito con un 71 por ciento de probabilidad.

Los humanos “parecemos estar programados para intentar entender las intenciones de una persona al mirarla a la cara”, explica Todorov, quien agrega que esto está relacionado a que constantemente nos hacemos la misma pregunta sobre los demás: “¿Esta persona tiene buenas o malas intenciones?”. El cerebro ofrece una respuesta a esa pregunta de inmediato, comenta Jonathan Freeman, de la Universidad de Nueva York. En un artículo publicado el año pasado en la revista académica Journal of Neuroscience, Freeman sostiene que una parte del cerebro conocida como la “amígdala” trabaja cuando vemos un rostro nuevo y espontáneamente determina si este puede resultar confiable o no.

ROSTROS DE FIAR

Entonces, ¿cómo es un rostro que inspira confianza? Todorov explica que, en su forma más extrema, una “cara confiable” tiene una boca en forma de U (con las comisuras hacia arriba) y ojos que dan la impresión de una mirada sorprendida. Un rostro poco confiable es uno que transmite una sensación de enojo, con los bordes de la boca curvados hacia abajo y el inicio de las cejas apuntando hacia la nariz. Estas características fueron determinadas por el académico en un estudio en el cual se pidió a un grupo de participantes que observaran 300 rostros desconocidos y los clasificaran según los niveles de confianza que estos les inspiraban.

Los resultados de esta investigación, además, arrojaron que existen otras opiniones que nos formamos al ver una cara nueva. Los rostros también pueden transmitir dominancia y hasta tornarse amenazantes. La cara menos dominante posible, comenta Todorov, se asemeja a la de un bebé, con una amplia distancia entre los ojos y las cejas. Una cara amenazadora resulta de la combinación de las características de una cara poco confiable y una dominante.


Los juicios sobre confianza que hace el cerebro se basan en rasgos faciales
que asemejan expresiones emocionales. Una cara que transmite ira es una
cara cuya primera impresión no causa confianza.

Estas conclusiones se suman a la literatura científica existente que sugiere que, a pesar de la popularidad de frases como “no juzgues un libro por su cubierta”, la tendencia de juzgar a alguien por su cara es común entre diferentes culturas y épocas históricas, según Leslie Zebrowitz, autora del libro Leyendo rostros: ¿Ventanas al alma? Esta psicóloga social explica que dejarnos llevar por las primeras impresiones que obtenemos al ver una cara nueva es un error. Por ejemplo, ser juzgados por su apariencia facial es problemático para las personas con rostros redondos y ojos grandes, porque se cree “que tienen cara de bebé”. Este juicio de valor, argumenta Zebrowitz, los hace parecer poco aptos para trabajos en los que se necesite de un liderazgo dominante. Erróneamente, se vinculan los rasgos faciales con características personales.

EXPRESIONES EMOCIONALES

En una época en que redes sociales como Facebook tienen cada día más alcance, tener un rostro confiable para mostrar a los demás puede resultar conveniente. Tom Hartley, neurocientífico de la Universidad de Nueva York, explica que sabiendo cuáles son las facciones que inspiran confianza tenemos herramientas para “poner nuestra mejor cara”. El especialista señala que, por ejemplo, una persona puede causar buenas impresiones eligiendo fotografías en las que se vea confiable. Igualmente, si lo que se pretende es intimidar, hay rostros más adecuados que otros para la tarea. Eso no quiere decir, sin embargo, que no podamos hacer nada para cambiar la primera impresión que generamos en los demás. Aunque poco control se tiene sobre las características físicas de un rostro, las expresiones faciales también cuentan. Todorov aclara que los juicios sobre confianza que hace el cerebro se basan en rasgos faciales que asemejan expresiones emocionales. Es decir, una cara desconfiable es una cara que parece estar transmitiendo sentimientos de ira. Mientras que una cara confiable parece estar expresando felicidad.

HOY EN HOME