Parque Nacional Llanganates, entre leyendas y páramo | Vistazo

Parque Nacional Llanganates, entre leyendas y páramo

Turismo

Parque Nacional Llanganates, entre leyendas y páramo

Eduardo Andrade Jalón | [email protected] Sábado, 01 de Agosto de 2015 - 06:57

El Parque Nacional Llanganates es un sitio lleno de misticismo y paisajes sublimes. Según la leyenda, en este lugar el general Rumiñahui escondió el tesoro de Atahualpa, quien fue asesinado por Francisco Pizarro en Cajamarca (Perú).

En 1533, Rumiñahui se desplazaba desde el actual Ecuador hacia Cajamarca para pagar el rescate del líder inca. Al enterarse de su muerte decidió esconder en un lugar seguro una gran cantidad de oro para proteger el patrimonio inca de los saqueos que realizaron  los españoles durante La Conquista.

En este trayecto, accedimos a los Llanganates por Píllaro. Desde este cantón hay continuar en dirección a la parroquia San José de Poaló. El trayecto demora cerca de media hora. En la entrada del Parque están las oficinas administrativas y el refugio, que está a disposición de las personas que deseen efectuar expediciones, según comenta Orley Ochoa, técnico del Parque Llanganates.

Lo primero que Ochoa ofrece a los visitantes es una infusión de sunfo, una planta utilizada para contrarrestar los efectos de la altura. Vale mencionar que el refugio se encuentra sobre los 3.800 metros sobre el nivel del mar.

Uno de los sitios más cercanos al refugio es la laguna de Pisayambo, ubicada a casi 15 kilómetros.  En este embalse, inaugurado en 1981 y que provee de agua a la represa de Agoyán, se puede practicar la pesca deportiva.

El nombre Llanganates proviene del quichua y significa "Cerro Hermoso". Una de las elevaciones icónicas de los Llanganates lleva ese nombre y a él se accede después de cuatro días de caminata. La ruta atraviesa lagunas, páramos y durante las tardes los rayos solares crean paisajes que despiertan los sentimientos.

La cima de Cerro Hermoso se encuentra a 4.571 metros sobre el nivel del mar. Cuando los días están despejados, los rayos solares iluminan esta montaña con unas tonalidades asombrosas. También ocurren tormentas impresionantes según relatos locales.

Ochoa recomienda llevar ropa térmica y bien abrigada a las personas que deseen acampar en el Parque Llanganates, que registra temperaturas de hasta -2° C durante las noches.