Amnesia digital | Vistazo

Amnesia digital

Luis Medina | lmedina@vistazo.com Martes, 24 de Noviembre de 2015 - 16:37
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Si olvida la información que almacena en su teléfono podría padecerla. Los dispositivos “recuerdan” por nosotros.

Antes de que tuviera celular, ¿cuántos números telefónicos podía recordar? Si tras hacerse esa pregunta piensa con nostalgia en su extinta capacidad para memorizar combinaciones numéricas sepa que no está solo. No es el único que permite que su dispositivo móvil se encargue de guardar la información que, antes, grababa en su cabeza. Una investigación de la firma de seguridad informática Kapersky, publicada en octubre de este año, encontró una relación directa entre la disponibilidad de datos con solo hacer clic un botón y el fracaso para almacenar esos mismos datos en la memoria humana. Se trata de un fenómeno conocido como “amnesia digital”.

Definida por el informe de Kapersky, la amnesia digital es la experiencia de olvidar la información que se guarda en un aparato. Los números para contactar a familiares, por ejemplo. Este tipo de “amnesia” está ligada al uso masivo de teléfonos y otros dispositivos móviles, que siempre están disponibles para ser consultados. Los responsables de la investigación encuestaron a 1.000 usuarios de telefonía móvil de entre 16 y 55 o más años en Estados Unidos y encontraron que seis de cada 10 adultos podían recordar el número de teléfono de la casa en donde vivían cuando tenían 10 años, pero no el número actual de sus hijos.

Nuestros dispositivos “recuerdan” por nosotros porque confiamos en ellos. Kathryn Mills, especialista del Instituto de Neurociencia Cognitiva del Colegio Universitario de Londres, explica que la confianza que depositamos en los aparatos se construye a través de experiencias. Cuando éstas son positivas, explica Mills, se crea un “esquema mental” que nos sugiere que el aparato puede ser confiado. Es decir, mientras más usamos nuestros teléfonos para recordar números por nosotros, más nos damos cuenta de que son efectivos para esta tarea y más dependemos de ellos. Consecuentemente, menos nos esforzamos en recordar por cuenta propia.


Mientras más confianza ponemos en nuestros aparatos para que
recuerden nuestros datos, menos información retenemos de memoria
.

Este fenómeno no es necesariamente negativo, comenta Maria Wimber, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Birmingham, porque el cerebro humano “tiene capacidades limitadas en términos de cuánta información es accesible”. Dadas estas limitaciones, añade Wimber, los dispositivos móviles pueden ayudarnos “porque almacenan información externamente y liberan espacio en la memoria de largo plazo”. La evidencia científica indica que poder olvidar información irrelevante hace que, tanto jóvenes como adultos mayores, sean más eficientes para aprender nueva información, finaliza Wimber.

El riesgo reside en la vulnerabilidad de la información grabada en nuestras “memorias externas”. Tanto los teléfonos como las tablets pueden dañarse o ser robadas. Y si no recordamos nada de memoria, ambas situaciones provocarían pérdidas importantes de datos. A pesar de que la mayoría de ellos son fácilmente recuperables, algunos números, direcciones o correos nunca se consiguen de nuevo. La pérdida o el comprometimiento de esta información, indica el informe de Kapersky, causaría una “inmensa angustia” en los usuarios. Algunos, incluso, caerían en “pánico” por perder memorias que no regresarán.

Para evitar el pánico, los especialistas de Kapersky recomiendan cuidar la información guardada en dispositivos móviles. Esto se puede hacer mediante programas o aplicaciones especiales que ofrecen proteger o recuperar los datos perdidos por robos o fallos técnicos. Los softwares antivirus entran en esta categoría, pero también existen otras opciones. Por ejemplo, para asegurar los contactos en los smartphones se puede hacer un respaldo en Internet. Android ofrece este servicio a través de una cuenta en Gmail, mientras que iOS tiene a disposición su servicio en la nube iCloud.