¿Te comerías una manzana podrida? | Vistazo

¿Te comerías una manzana podrida?

Lunes, 24 de Agosto de 2020 - 13:05
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POR ALEGRÍA CRESPO CORDOVEZ

Durante el día tenemos más de 60.000 pensamientos, interactuamos más con nuestra mente que con cualquier persona. Definitivamente, somos el reflejo de lo que sucede en nuestro interior. Esas voces emergen desde nuestras experiencias, interacciones y como un legado de actores que han marcado nuestra vida y han moldeado nuestros pensamientos y creencias. En mi caso, una persona esencial es mi papá, quien falleció prematuramente a sus 49 años en un accidente de aviación. Sin embargo, su legado ha quedado implantado en mí como un amuleto. Recuerdo específicamente cuando usaba metáforas para explicarme las cosas y me decía en mi niñez: “¿Te comerías una manzana podrida?”. A lo que yo respondía que no, porque me enfermaría. “Pues bien, haz lo mismo con lo que escuchas, con lo que ves, con lo que lees, con las personas con las que te rodeas, pues lo que escojas marcará tu salud o tu deterioro”. Hoy traigo a colación este consejo potente de mi papá porque estamos en una época hipersensible, históricamente hablando. Estamos atravesando una pandemia y más que nunca debemos seleccionar las manzanas de nuestra vida.

 

La sobresaturación digital causa mucha ansiedad y debemos detectarla antes de padecer más síntomas. Expertos en la salud calculan que una persona pasa de seis a ocho horas al día en redes sociales y estas métricas pueden ser mayores a causa de la cuarentena. Las repercusiones psicológicas se dan con “gotero de oro” afectando nuestro sueño y estabilidad, manifestándose como una intoxicación psicológica que puede transformarse, incluso, en malestar físico.

 

Si seleccionamos adecuadamente lo que leemos, a quién seguimos, las noticias que creemos y con quién interactuamos, las redes sociales pueden ser una herramienta de crecimiento. Pero si nos dejamos llevar por noticias falsas, cuentas tóxicas, agresividad y peleas permanentes, estamos ingiriendo manzanas podridas y nos estamos intoxicando. Depende de nosotros a qué dedicar nuestro tiempo y qué tipo de manzanas comer.

 

Que las manzanas de nuestra vida, especialmente ahora, nos nutran, nos fortalezcan, nos hagan sentir sanos y bien. Cada mordisco cuenta.