VIH: Que nadie quede sin medicinas | Vistazo

VIH: Que nadie quede sin medicinas

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VIH: Que nadie quede sin medicinas

Tristana Santos | [email protected] Miércoles, 10 de Febrero de 2016 - 11:17
Más de 26 mil personas diagnosticadas con VIH en Ecuador no reciben tratamiento. La Organización Mundial de la Salud pide que todos tomen medicinas para bajar el nivel de contagio.
 
¿Qué sucede en Ecuador cuando, mediante un examen de sangre, el sistema de salud pública detecta que una persona tiene el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH)?
 
a) Recibe tratamiento médico inmediatamente y se monitorea su estado de salud.
 
b) Sólo recibe tratamiento gratuito si presenta síntomas y carga viral alta, con frecuencia el sistema de salud no hace seguimiento de ese paciente y le pierde la pista.
 
Aunque la respuesta lógica, y lo que hoy recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la “a”, en Ecuador sucede la “b”. Esto, para un país de ingresos medios como el Ecuador, es grave. Los expertos en VIH han llegado a un consenso: si cada persona infectada en el planeta tiene acceso al tratamiento antirretroviral hoy, se podría poner fin a la epidemia en los próximos 15 años y ganarle la batalla a la epidemia para el año 2030. Por eso la OMS ha modificado su guía para tratar el VIH. Hasta 2013, la OMS recomendaba comenzar el tratamiento cuando el conteo de células CD4 (glóbulos blancos que protegen de infecciones virales) esté por debajo de las 500 células por centímetro cúbico de sangre, que se considera un valor normal para una persona sana. Un bajón en el conteo de estos glóbulos blancos significa que ha subido la carga viral, y que es más probable que el paciente empiece a presentar molestias y síntomas.
 

El Ministerio de Salud realiza pruebas gratuitas
de diagnóstico de VIH en 32 centros de salud.
 
Cuando los pacientes tienen un conteo CD4 normal, su carga viral es indetectable y es menos probable que contagien el VIH a través de relaciones sexuales. Pero es una ruleta rusa. La infección se puede disparar en pocos días, y las miles de personas que viven sin tratamiento se convierten en una bomba de tiempo. En el país unas 38 mil personas han sido diagnosticadas con VIH, pero solo 14.363 reciben medicinas. Es decir que 26.887 ecuatorianos se han realizado un examen de sangre que los identifica como seropositivos, pero no reciben tratamiento.
 
Sin embargo, el número de ecuatorianos viviendo con VIH podría ser mayor. “De acuerdo a ONUSIDA tendríamos que tener 55 mil infectados en Ecuador. Este estimado incluye a las personas que viven con VIH sin saberlo”, dice el doctor Vladimir Díaz Sorto, responsable nacional de la Estrategia de VIH/Sida del Ministerio de Salud Pública. Con este estimado, la cifra de personas que deberían recibir cobertura de medicamentos antirretrovirales sube a más de 40 mil. Si el gobierno decidiera seguir la recomendación de la OMS, el primer reto sería encontrar a los contagiados.
 
En 2014, el Ecuador destinó 13 millones de dólares al tratamiento contra el VIH. Para cubrir a los que aún no reciben antirretrovirales con una tableta diaria (el tratamiento más básico), a un costo de 200 dólares anuales por paciente, se necesitan unos 8 millones de dólares. Pero eso no es todo, se requiere invertir en campañas para que la gente se realice la prueba voluntaria del VIH y luego convencer a los infectados de tratarse. Según Díaz, el gobierno aún no ha resuelto si acogerá la recomendación de la OMS, ni se ha cotizado el costo de cambiar las políticas de salud contra el VIH. “Si el paciente tiene un conteo de células CD4 arriba de 500, todavía no estamos iniciando el tratamiento porque necesitamos tener una evaluación. Hay que ver si el paciente va a querer, no toda persona con VIH quiere ingresar al tratamiento. Recordemos que es un tema en que se debe guardar la confidencialidad”, dice Díaz, y añade otro aspecto clave “hay que evaluar si nuestro sistema económico puede hacerlo”. Hoy los pacientes reciben antirretrovirales en 32 centros del Ministerio de Salud en todo el país, donde además la prueba para detectar el VIH es gratuita.
 

Vladimir Díaz Sorto, responsable nacional de la Estrategia
de VIH/ Sida del Ministerio de Salud Pública. 
 
EN AUMENTO
 
La urgencia de empezar el tratamiento apenas se detecta el VIH, según explica Patricia Bracamonte, Oficial de Información Estratégica de ONUSIDA para Perú, Ecuador y Bolivia, es justamente contener el número de contagios. La epidemia del VIH en Ecuador sigue un “perfil regional”, con una incidencia en el 0,4 por ciento de la población nacional, indica Bracamonte. El umbral para considerar una epidemia de VIH como grave y generalizada es del 1 por ciento, a partir de ahí, puede crecer exponencialmente y convertirse en pandemia.
 
En Ecuador hay focos de contagio donde la incidencia de VIH es mayor que el promedio nacional. Bracamonte indica que en un estudio realizado entre mujeres embarazadas de la región Costa, la incidencia de VIH fue de entre 0,6 y 1,1 por ciento. Esta información es similar a la recabada por la Maternidad Enrique Sotomayor de Guayaquil, donde se han realizado unas 300 mil pruebas de VIH en gestantes en los últimos nueve años, y donde la tasa de infección ha sido del 0,5 por ciento de las embarazadas, una cifra más alta que la nacional. Bracamonte dice que se requieren mayores estudios para saber dónde se deben enfocar las campañas de información y lucha contra el VIH.
 
El doctor Díaz, del MSP, añade que existe un evidente aumento en los casos reportados de VIH. “Hasta diciembre de 2014, teníamos 255 casos nuevos al mes en todo el país. Actualmente son unos 299 casos nuevos al mes en promedio, el incremento se debe a que ahora estamos haciendo un esfuerzo mayor por identificarlos”, dice el doctor Díaz. La cifra anual de contagios ha aumentado de 2.000 nuevos infectados en 2006, a 3.600 en 2015.
 
COSTO Y VIDAS
 
Según un reporte del Health Global Access Project (GAP), una organización que promueve mayor acceso a antirretrovirales, sale más caro y se pierden más vidas esperando a que los pacientes estén “más enfermos” para empezar el tratamiento, pues se los expone a muertes prematuras y se prolonga el tiempo en que pueden contagiar a otros. Solo 13 países hoy en día tienen políticas de salud que proveen de antirretrovirales a los seropositivos sin importar su conteo de células CD4: Argentina, Brasil y México en Latinoamérica, además de Estados Unidos, Australia, Inglaterra, Francia, Maldivas, Holanda, España, Corea del Sur, Tailandia y Turquía. En el resto del mundo, el conteo de células CD4 debe ser de menos de 500 o 350, o no hay política alguna.
 
Aunque el mundo ha logrado un increíble progreso en la lucha contra el VIH, Health GAP indica que hay una nueva forma de “apartheid médico; la disparidad entre el acceso inmediato a medicinas entre los países ricos y los países pobres”. Con estas nuevas guías, el número de personas que deben ser cubiertas con tratamiento antirretroviral crece de 28 millones en la actualidad a 37 millones de personas que viven con el virus en el mundo.
 
La OMS espera que los gobiernos demuestren su compromiso durante la próxima Cumbre Internacional del VIH, a realizarse en julio de este año en Durbán, Sudáfrica. Hasta entonces, el gobierno del Ecuador deberá decidir si delinea una estrategia para detectar y dar cobertura médica a todos los infectados.
 
TRUVADA, BLINDAJE CONTRA EL VIH
 
Entre las nuevas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para terminar con la epidemia de VIH en 15 años está la “profilaxis pre-exposición”, que consiste en que toda la población en alto riesgo de contagio tome el antirretroviral oral Tenofovir cada día, como medida de prevención. El nombre comercial de esta medicina es Truvada (combinada con emtricitabina) y es una sensación en el tratamiento del VIH porque prácticamente blinda a sus usuarios contra el contagio. En un estudio de la Fundación Gales se demostró que el uso de Truvada en parejas heterosexuales redujo en un 73 por ciento el riesgo de transmisión del VIH.
 

La medicina Truvada es recomendada por
la OMS como medida de prevención.
 
Ya en 2014 la OMS recomendó que los hombres que mantienen relaciones con otros hombres tomen Truvada diariamente para evitar el contagio. Ahora, tras comprobar la efectividad de esta medicina, la organización sanitaria ha ampliado su recomendación de uso de este antirretroviral para todos los grupos de población que estén en riesgo de contraer el VIH, incluyendo a hombres y mujeres heterosexuales en zonas con alta incidencia de la enfermedad. La OMS advierte que esta pastilla es una opción adicional a otros sistemas de prevención como el uso de condones y jeringuillas seguras.